Qué manera de sufrir, qué manera de ganar (La Tribuna, 11-05-10)

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Qué manera de sufrir, dice entre otras muchas cosas la canción de Joaquín Sabina que fue el himno del Atlético de Madrid en su centenario, pero parece que eso de sufrir obviamente no es sólo exclusiva de los colchoneros porque en el mundo del fútbol hay que tener el corazón a prueba de bombas cuando se llega a las últimas jornadas de la competición.

El Albacete le hizo una dura prueba a nuestro corazón el pasado domingo con ese triunfo in extremis frente al Salamanca que desató la locura donde instantes antes cundía el desánimo. No se perdía, pero el quinto empate consecutivo frente a un rival directo y en el Carlos Belmonte estaba dejando helados a los 10.000 aficionados que se habían dado cita en el estadio albaceteño.

El gol de Hidalgo fue un destello de luz entre tanta penumbra, después de un partido donde la impotencia para ganar había estado presente durante el tiempo reglamentario, en el que el Alba, con la sensación de ser muy superior al Salamanca, se veía incapaz de doblegar a un equipo charro que va dando síntomas de enfermedad incurable en las últimas jornadas.

Pero como los partidos duran hasta que el árbitro pita el final y Lizondo no se clavó en este caso pitando en una acción de ataque del Alba, un instante de inspiración sirvió para que Hidalgo rompiera el maleficio que parecía tener el equipo en los partidos claves en el Belmonte y logró un gol que desató la locura entre los aficionados.

Esta victoria del Alba es media permanencia, pero no nos despistemos que todavía queda la otra media y todavía queda mucha tela que cortar, nada más y nada menos que seis jornadas, o lo que es lo mismo, 18 puntos en juego, que son muchos puntos.

Por abajo nadie se rinde e incluso el Castellón va sumando, pero el Real Unión lleva unas jornadas que lo están cargando de moral para el último esfuerzo, mientras que el Cádiz logró un triunfo que lo saca de momento del pozo de la tabla. Por eso no hay que descuidarse ni un momento, ya que si bien Murcia y Salamanca parecen hundirse sin remisión, la cosa del descenso sigue sin definirse.

De todas formas, hace apenas dos jornadas, eran 12 equipos los que parecían estar metidos en la pelea, pero ahora todo ha quedado reducido a seis o siete, pues Rallo Vallecano, Girona y Celta de Vigo están sacando la cabeza como ya hicieron antes el Nástic, Córdoba y Recreativo de Huelva.

Por eso el Albacete no debe descuidarse y aunque el calendario como visitante queda muy complicado y en casa cuesta tanto ganar, los puntos que necesita para la salvación deben caer cuanto antes mejor, para evitar sobresaltos de última hora y que nuestro corazón sufra más desgaste del necesario.

Resulta curioso que entre la etapa de Julián Rubio y la que lleva David Vidal el Alba sólo haya perdido seis encuentros en 22 jornadas y con esos números se mantenga demasiado cerca de los puestos de descenso. De esos 16 encuentros que no se han perdido 11 terminaron en tablas, con lo que se demuestra que en esta liga de los tres puntos, los empates valen para muy poco. Esperemos que nuestro corazón aguante los últimos envites.    

Sobre el autor

Juan Carrizo

Jugador y entrenador titulado de baloncesto, practicante de otros deportes como el fútbol, el atletismo o el tenis, trabajo como redactor de deportes en La Tribuna de Albacete desde 1991 habiendo colaborado en diferentes ocasiones y en varias emisoras locales como Radio Chinchilla, COPE o la desaparecida Arco Iris.

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