Agua milagrosa (La Tribuna, 15-06-10)

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El chaparrón que cayó el domingo por la tarde en nuestra ciudad le vino que ni pintado al Albacete Balompié. Con el miedo metido en el cuerpo afrontaba el conjunto manchego un partido a vida o muerte en el que las perspectivas no eran halagüeñas tras el desastroso partido de ocho días antes frente al Recreativo.

Esa derrota, que complicaba sobremanera la salvación del conjunto manchego, fue un mazazo del que muchos no se habían recuperado todavía cuando llegaba el siguiente partido, donde no valía otra cosa que no fuera ganar. Y menos mal que se consiguió, porque la tabla dice que en la última jornada hasta 10 equipos pelearán por las tres plazas de descenso que quedan por definir.

La victoria frente al Girona se produjo bajo un agua milagrosa, porque el equipo salió enchufado, marcó nada más empezar y después la lluvia torrencial hizo que el césped del Carlos Belmonte se convirtiera en una auténtica piscina, lo que favorecía, por supuesto, al que iba por delante en el marcador. Porque, que a nadie se le escape, el Girona se jugaba un punto vital que ahora deberá arañar en la última jornada, porque de otra manera podría descender.

Ahora en el Albacete ya se ven las cosas de otra manera tras sumar tres puntos balsámicos y afrontar el último envite en casa de un Cartagena sin opciones de ascenso y que ha recibido esta temporada varias prebendas del cuadro manchego. La primera fue dejar marchar a Toché sin ningún tipo de problemas y haberse convertido el murciano en el máximo goleador de los albinegros. La segunda es que durante la temporada son varias las veces que nos hemos encontrado al equipo de Juan Ignacio Martínez entrenando en la Ciudad Deportiva, haciendo un alto en el camino hacia alguno de sus desplazamientos. Además el sábado se podrían meter 1.000 albaceteños en Cartagonova, lo que dejaría en las arcas del club costero 15.000 euros.

Vamos, que todo son parabienes para que ambos conjuntos se sigan llevando bien la próxima temporada y para ello el Alba deberá seguir en Segunda División. No nos haremos daño, decía el del chiste. Pues eso, que no hay porque llevarse mal en unas últimas jornadas en las que se está viendo claro que los que se enfrentan a equipos que no se juegan nada acaban en la mayoría de los casos llevándose el gato al agua, y sino que se lo digan al Murcia, al Real Unión o al Huesca.

El problema es cuando el enfrentamiento es directo y son varios los que tienen que jugarse las habichuelas esta última jornada sabiendo que los que se miden a equipos como el Numancia o el Villarreal B lo tienen bastante claro. La competición es así, esta temporada, la pasada, la anterior y desde que el fútbol es fútbol.

Hay incluso equipos que tras el sorteo pactan con el rival de la última jornada, por aquello de dejar las cosas bien atadas antes de que pueda llegar otro, con una suculenta prima, y fastidiarte un ascenso o un descenso. No sabemos si el Albacete lo habló con el Cartagena allá por el mes de julio, pero lo que está claro es que los de David Vidal tendrán que ganar para no tener que volverse locos con las múltiples combinaciones posibles en esta última jornada y que, de no ser por un buen amigo, no habría sido posible clarificar, de la mejor manera posible, en las páginas de este diario.    

Sobre el autor

Juan Carrizo

Jugador y entrenador titulado de baloncesto, practicante de otros deportes como el fútbol, el atletismo o el tenis, trabajo como redactor de deportes en La Tribuna de Albacete desde 1991 habiendo colaborado en diferentes ocasiones y en varias emisoras locales como Radio Chinchilla, COPE o la desaparecida Arco Iris.

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