Sayonara baby (La Tribuna, 14-05-13)

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Se nos fue Constantino Romero. Se nos fue la voz. Se nos fue una gran parte de nuestras vidas, esa que recordamos a través de las películas que han marcado nuestra infancia y nuestra juventud.

El chinchillano fue uno de esos personajes cercanos, que asumía su fama y no eludía la conversación con la gente que, al reconocerlo, quería tener la oportunidad de hablar con él. Y como buen albaceteño en la diáspora era un habitual por los campos de España siguiendo las evoluciones del Queso Mecánico, en aquellos primeros años 90 en los que el Albacete Balompié fue el equipo de moda en el fútbol español.

Era muy habitual verlo junto a otro ilustre, Pedro Piqueras, visitando al equipo en el hotel de concentración y animando, incluso con bufanda, en la grada.

Muy recordado fue cuando en la temporada 92-93, en la promoción con el Mallorca por mantener la categoría en Primera División, Constantino Romero prometió afeitarse su característico bigote si el Alba lograba la permanencia. Los goles de Antonio tanto en la ida como en la vuelta valieron para conseguir el objetivo y nada más acabar el partido Romero perdió su bigote en el vestuario blanco, lo que quedó grabado para el recuerdo en las fotos de Jesús Moreno.

Gran detalle tuvo el Albacete Balompié dedicando un minuto de silencio a su memoria, que quedará siempre en nuestro recuerdo a través de su voz.

Míticas fueron muchas de sus frases en películas de culto, como el «Luke, yo soy tu padre» del tenebroso Darth Vader, el «sayonara baby» de Terminator, el «alégrame el día» de Harry el sucio o en discurso final del líder de los replicantes en Blade Runner. Sin olvidar el «me llamo Bond, James Bond» de Roger Moore o al entrañable papá Mufasa de El Rey León.

Como gran comunicador llevó al éxito programas como el concurso El Tiempo es Oro o La Parodia Nacional, pero no se me va de la cabeza sus promocionales para Radio Chinchilla, por la gran afinidad que tengo con la emisora y los cientos de veces que he escuchado a esa prodigiosa voz. «Transmitiendo desde Chinchilla, con sonido estereofónico…». Una gran pérdida, sin lugar a dudas.

Fue una noticia luctuosa en un domingo casi perfecto en lo deportivo. Sólo faltó la guinda del baloncesto en la Final Four, pero ganó Nadal y Alonso. Y también ganó el Albacete Balompié, a pesar de su entrenador.
Hubiera sido hasta cierto punto hacer probaturas nada más llegar, pero a estas alturas… así nos fue en la primera parte y casi se nos atraganta el San Roque si no se llega a voltear la situación en pocos minutos.

Lo que no entiendo es qué hace Calle en el banquillo, cuando demuestra domingo tras domingo que es el futbolista que marca las diferencias en este equipo. Su sola presencia hace que sus compañeros tengan una referencia arriba, que la defensa se fije, que Curto tenga huecos, y no se cuantas cosas más. Pero nos empeñamos en luchar contra molinos tirando piedras contra nuestro propio tejado. La fortuna es que todos pincharon y dejaron al Alba el camino expedito, aunque hay que ganar para evitar sustos de última hora.

Sobre el autor

Juan Carrizo

Jugador y entrenador titulado de baloncesto, practicante de otros deportes como el fútbol, el atletismo o el tenis, trabajo como redactor de deportes en La Tribuna de Albacete desde 1991 habiendo colaborado en diferentes ocasiones y en varias emisoras locales como Radio Chinchilla, COPE o la desaparecida Arco Iris.

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