El Blog de Juan Carrizo
Artículos de Zona Press 11-12
por Juan Carrizo. 25 Abril 2012 15:23h. · Categoría: Zona Press 11-12
El Tobarra CB hizo sus deberes y completó el cuadro de equipos de la Primera Nacional de baloncesto que lucharán por el ascenso a la Liga EBA. El cuadro tobarreño se unió a los ya clasificados CABA, EBA-TDI y ADB Hellín, lo que completa el cuarteto de equipos albaceteños, como ya ocurrió mediada la temporada en la Copa Presidente, que se jugó en Hellín, con victoria para los locales.
La fase final se jugará los días 19 y 20 de mayo y, obviamente, lo suyo es que se disputase dentro de nuestra provincia. Lo más lógico sería hacerlo en la capital, toda vez que hay dos equipos para compartir gastos, aunque lo suyo es que se mojasen las instituciones y empezasen a apoyar lo que podría ser un primer paso para tener un equipo en Liga EBA con la intención de consolidarlo. Luego habría que sentar las bases para que el proyecto no se construyera en el aire, en promesas incumplidas o en el ya habitual «tú tráete, que luego ya, si eso…», es decir, «vosotros hacer el equipo, que luego ya veremos la subvención» y las palabras quedan vacías de contenido y los proyectos se van por la taza del retrete, algo habitual ya en los últimos años en nuestra ciudad.
Y también estaría bien traerse la fase final hasta Albacete para tener la oportunidad de ver si realmente el baloncesto es capaz de atraer otra vez al público a los pabellones, porque también es ciertamente lógico que no haya ayudas si los pabellones están vacíos ya que apenas acuden las familias de los jugadores y poco más. De todas formas, pudimos ver el pasado fin de semana un buen ambientillo de baloncesto en el Pabellón del Parque en la fase final júnior femenina, donde el UCA no pudo revalidar título pero vendió cara su derrota ante el Grupo 76-Alkásar, en una final muy disputada que tuvo que dirimirse en la prórroga. Y siempre en el Pabellón de Parque Sur, con poco aforo, hay que decirlo, también se vive un buen ambiente en las tardes de los sábados cuando juega el EBA.
Todo ese buen trabajo de cantera que están realizando UCA y EBA, entre otros clubes, también sirve para generar afición, algo vital si queremos un proyecto con aspiraciones. Es lo que quiere la afición, un equipo con garantías, con cantera, con gente de Albacete. La fórmula perfecta para ver germinar la gran semilla de baloncesto que hay en nuestra ciudad.
Pero volviendo a la fase de ascenso, no podemos descartar que Tobarra y, sobre todo Hellín, opten también a realizarla. El Hellín intenta renacer de sus cenizas. Después de mucho y buenos años en EBA el proyecto no se podía sostener y con buen criterio se hizo un borrón y cuenta nueva. El pasado año ascendieron a Primera Nacional y este año buscarán el retorno a la Liga EBA.
El asunto es que jugando cuatro equipos de Albacete, lo suyo es que la fase se celebre en nuestra provincia y ahí es donde las instituciones tienen la palabra. Me consta que los clubes están por la labor y que EBA y CABA se unirían para que se celebrase en la capital. Y si los días 19 y 20 de mayo Albacete acoge la fase final sólo pediría a todos esos muchos amantes del baloncesto de nuestra ciudad que acudieran a llenar el pabellón y demostrar a nuestros políticos que merece la pena apostar por este deporte.
por Juan Carrizo. 17 Abril 2012 21:08h. · Categoría: Zona Press 11-12
El baloncesto albaceteño parece vivir un buen momento dentro de su desolado viaje por la Primera Nacional. Sin una cabeza visible en una categoría superior y con un sinfín de proyectos rotos por unas cosas u otras, nuestro basket sigue llamando a la puerta de mayores logros a poco que se le ayude a dar el empujón final.
El pasado fin de semana el CABAconseguía matemáticamente el título de liga, mientras que Hellín y EBA-TDI aseguraron su puesto en el play off de ascenso. El Tobarra sólo necesita una victoria más en las tres jornadas que retan para completar el cuadro, lo que haría, como ya ocurrió en la pasada Copa Presidente, que el baloncesto albaceteño copase la fase final en la que estará en juego el ascenso a Liga EBA.
Otra cosa es lo que pueda pasar después, pues no estoy seguro de que los contendientes tengan capacidad económica suficiente para afrontar esta Liga EBA en la que no ha sido posible consolidar un equipo albaceteño desde la dolorosa retirada del ADB Hellín, ahora rehecho de sus cenizas y otra vez dando que hablar.
En la capital tenemos el trabajo de CABA y EBA-TDI, con mucha gente de la casa, por no decir casi todos, y un proyecto de futuro que se está gestando en estos momentos, aunque no sabemos si llegará o no a buen puerto. El CABA ha sido siempre el club por excelencia en lo que a basket se refiere, pero quizás por tantos años de pelea, de éxitos y, en demasiados casos, de desilusiones, tenga que dejar paso a otros proyectos más jóvenes, más frescos, más ilusionantes. Ahí quedará para siempre el trabajo de Ignacio Encarnación, Miguel López-Valles o el tristemente desaparecido José González.
Ahora tenemos la oportunidad de darle el espaldarazo definitivo a ese proyecto joven, fresco, dinámico, ilusionante y ambicioso que se ha formado con el EBA-TDI, que en sus pocos años de vida ha colocado a su equipo en la Primera Nacional y luchará ahora por el ascenso en Liga EBA, con una plantilla formada única y exclusivamente por jugadores albaceteños. Ahí radica, principalmente, su éxito. Han sabido crecer desde la cantera, desde los jugadores que han ido saliendo de sus equipos, para formar un bloque, un equipo, un club.
Pero como siempre falta ese empujón que no sabemos si llegará para hacer viable el proyecto en una categoría superior. El momento no acompaña, pero se echa en falta baloncesto de más nivel en nuestra ciudad, ahora que el deporte está en sus horas más bajas y la oferta ha bajado mucho el nivel de lo que teníamos hace muy pocos años.
Ese trabajo silencioso que se está realizando por aunar esfuerzos, por reunificar un baloncesto fracturado hace tiempo, tiene que llegar a buen puerto para que podamos volver a disfrutar de este bonito deporte en nuestras canchas. No se me olvidará en la vida ese Pabellón del Parque lleno hasta la bandera para ver al CABA y quiero poder volver a disfrutar de ese deporte que tanto me gusta y tanto quiero.
por Juan Carrizo. 11 Abril 2012 14:23h. · Categoría: Zona Press 11-12
Las diferentes ligas se encuentran ya en su recta final. En Primera una Liga que parecía sentenciada para el Real Madrid todavía no está definida. En Segunda la lucha es encarnizada por ascender directamente y en Segunda B se están definiendo los puestos de promoción de ascenso. Y llega el turno de los árbitros, esos señores que deciden una liga, un descenso, la continuidad de un técnico y no sé cuantas cosas más. Tienen en su pito una gran responsabilidad y de ahí que se les exige una profesionalidad que no tienen.
Por sueldo ya deberían ser profesionales, al menos los de Primera, pero esa profesionalización debería ir mucho más allá que una simple remuneración o una dedicación exclusiva.
Y es que un árbitro, teniendo en cuenta lo mucho que se juegan los equipos y la enorme repercusión mediática que tienen sus decisiones, debería ser bueno, ecuánime, correcto, buen conocedor de las normas, sensible y, sobre todo, tener un gran conocimiento del fútbol. En lugar de eso tenemos árbitros malos, chulos, prepotentes, desconocedores del reglamento, incapaces de administrar justicia sin ser injustos y arbitrarios en sus decisiones. Y quizás el problema es porque son elegidos a dedo, según los criterios de los que mandan, que a lo mejor fueron igual de malos como árbitros, pero que igualmente fueron ascendiendo en el escalafón por vaya usted a saber qué motivos. A los árbitros les pasa como a los políticos, que alguno debe haber bueno, pero que nunca llega a ocupar un puesto de responsabilidad porque siempre habrá otro por delante al que colocar, valga o no valga, al tener más padrinos que lo respaldan.
Vemos árbitros malos en Primera, malísimos en Segunda y horrendos en Segunda B. Mientras tanto, somos tremendamente exigentes con los equipos, con los jugadores, con los técnicos, con los dirigentes de los clubes. Del árbitro sólo nos acordamos cuando nos pita un penalti en contra en el minuto 90, se traga un fuera de juego de libro, nos expulsa al mejor futbolista del equipo o hace la vista gorda cuando el rival utiliza todo tipo de artimañas para que el fútbol no exista durante un partido.
Como siempre, los lamentos llegan al final del partido, cuando hemos perdido, cuando nos han robado. Pasado este momento, nadie se acuerda ya de los árbitros, hasta que monta otro lío en otro partido.
Lo que deben hacer los que dirigen esto del fútbol es una remodelación profunda del estamento arbitral, con una profesionalización que vaya desde el sueldo hasta los requisitos para pitar en Primera, Segunda o Segunda División B. Si los árbitros quieren ser respetados, deben empezar por demostrar su imparcialidad, su independencia y su capacidad, algo que de momento no hacen. Por supuesto, deben desligarse de la Federación y ser un organismo autónomo, además de adoptar todas las medidas técnicas a su alcance para mejorar su trabajo.
Llegados a estasjornadas finales, los árbitros volverán a ser tristes protagonistas y, gane el que gane, siempre quedarán las dudas y los que vean campañas orquestadas contra uno u otro. Si no fueran tan malos quizás sólo se hablaría de fútbol, aunque quizás hay algunos a los que no les interesa.
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