Cuando la imagen vale más que mil palabras (La Tribuna, 31-01-12)
Cuando se trata de hablar de la historia del Albacete Balompié, de recordar sus gestas, sus ascensos y descensos; cuando se quiere recordar a los jugadores que vistieron la camiseta del club manchego, entrenadores, presidentes; cuando se quiere rememorar algún hecho histórico, algún momento memorable, siempre echamos mano de las fotografías de Jesús Moreno Romero, que ha sido ‘el fotógrafo del Alba’ por excelencia.
Desde que a principios de los años 70 empezó a trabajar en la prensa, hasta su jubilación en el 2006, Jesús Moreno ha hecho tantas fotos que ni el mismo puede enumerarlas. Aprovechando el tiempo que otorga la jubilación empezó a reconstruir un archivo olvidado, rescatando negativos casi perdidos, para tener ahora mismo más de 120.000 fotos escaneadas, y todavía, dice, le queda mucho por escanear.
Casi 40 años en los que Jesús Moreno fue ‘el fotógrafo del Alba’, porque aunque en su trabajo diario pasaron por su objetivo miles de hechos, cosas y gentes, su pasión siempre fue el Albacete Balompié y no se perdía un partido lloviese, tronase o tuviera 40 de fiebre. El partido había que hacerlo, el trabajo era lo primero, y nunca faltaba la cámara de Jesús Moreno para contar en imágenes lo que sucedía en el Campo de la Federación, el Carlos Belmonte o en los muchos lugares donde el Alba tenía que jugar, desde los difíciles campos de la Territorial Murciana hasta vivir las mieles de la Primera División. Y es que las fotos de Jesús son algo más que una imagen; son historias, recuerdos, vivencias que te vienen a la mente cuando las miras, porque ahí está reflejada la historia de Albacete Balompié.
El Alba se acordó de Jesús Moreno para ponerle su nombre a la nueva sala de prensa y recibió también un cálido homenaje en el Carlos Belmonte junto a otros periodistas ya retirados. Se lo merecía. Y ya no sólo por ser un fotógrafo excepcional y por tener ese archivo único. Es que Jesús Moreno siempre ha querido al Albacete Balompié por encima de muchas cosas. Daba igual quién fuera el presidente, el técnico, los jugadores o lo que hubiera pasado, Jesús siempre defendía al Alba, al club, a la entidad.
El mundo de la fotografía ha cambiado, también los fotógrafos, pero siempre nos quedarán aquellas instantáneas en blanco y negro del campo de la Federación, de los ascensos desde Preferente hasta la máxima categoría. Esas imágenes del Alba y sus aficionados haciendo historia en Primera. Esas imágenes de alegría, de tristeza, de lucha, de victorias y derrotas. Sería imposible hacer la cuenta de los viajes y partidos que compartí con Jesús Moreno, más de 200.000 kilómetros estuve junto a sus Ducados, sus cortados y Radio 5 ‘todo noticias’. Horas y horas de carretera y muchas noches de hotel que dieron para mucho, hasta para aprender a jugar al dominó con aquellas partidas junto a Ferre y Pedro Martínez Bravo; pero sobre todo dieron para aprender de fotografía, de fútbol, de periodismo y del Albacete Balompié. Sinceramente, lo hecho mucho de menos.
El legado de Jesús Moreno no se limita sólo a esas fotografías que todavía está recopilando, también nos deja al menor de sus tres hijos, Josema Moreno, que ha seguido sus pasos con la cámara, con lo que el archivo continuará y podremos seguir contando la historia del Alba a través de sus imágenes.
¡Chapeau Jesús! Porque la historia del Alba, tu querido Alba, no podría existir sin tus imágenes.