por Juan Carrizo. 15 Junio 2011 23:46h. · Categoría: Zona Press 10-11
Decía el tango de Carlos Gardel que 20 años no son nada, pero en esta ocasión sÍ que se puede decir claramente que sÍ que son algo. El pasado jueves se cumplieron 20 años del histórico primer ascenso del Albacete Balompié a Primera División y, como bien dijo Benito Floro en los prolegómenos del coloquio organizado por la Asociación de la Prensa Deportiva ,«hemos retrocedido 20 años».
El Alba empezó en 1990 a escribir las más bellas páginas de su historia como club. Historia que 20 años después escribe sus páginas más negras por lo que supone abandonar la Liga de Fútbol Profesional tras 21 años en los que parecía que el Alba ya era un clásico y no iba a bajar de ahí nunca.
Pero si hacemos un repaso a la historia del fútbol son muchos, muchos, los equipos que se pensaban que no abandonarían un status y que de pronto se ven metidos en un pozo del que cuesta muchísimo salir. Yo diría que hasta es más complicado ascender a a Segunda que a Primera, pues la Segunda División B, con 80 equipos y un sistema de play off al final de temporada, puede resultar tremendamente injusta. Una campaña impecable en la liga puede irse al traste con un mal día en el play off, ya sea tuyo o del colegiado de turno, que también se han dado casos.
Por eso 20 años sí que son algo para el Albacete; 20 años de estar con los grandes, de codearse con los mejores, de visitar los mejores campos, de viajar en Primera o en Segunda, para ahora, 20 años después, volver a la tristeza de esos duros campos de Segunda B, ahora la mayoría de césped artificial. El Alba regresa a sus primeros 50 años de historia, esos que vivió con una larga travesía en el desierto de la Tercera y la Segunda B hasta que un golpe de fortuna, la conjunción de muchos astros, lo llevó a lo más alto. Por eso, rememorar ahora ese mítico ascenso da todavía mucha más nostalgia.
Uno recuerda el viejo Carlos Belmonte completamente abarrotado, en contraste con ese moderno Estadio con sólo 1.500 espectadores en el último partido de liga. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? Está claro que son muchas las cosas se han hecho mal esta temporada, pero también la anterior y la anterior y así se va forjando el descalabro que ahora ha devuelto al Alba al pozo del fútbol español, esa Segunda B obsoleta y que lleva muchos años pidiendo a gritos una reestructuración.
Los clubes de Primera y Segunda, arruinados por su propia codicia, se acogen a la Ley Concursal para salvar el culo, pero ¿qué hacen las decenas de equipos de Segunda B que están igual de arruinados y no pagan a sus jugadores desde yo que sé cuando?
Quizás sea el momento de aligerar el peso, para que el salto entre la Segunda y la Segunda B no sea tan grande, pero el Alba de lo que se tiene que preocupar es de hacer bien las cosas, algo que ya casi ni los más viejos del lugar recuerdan como es. Estabilizar un club demasiado tiempo a la deriva es primordial en esta travesía del desierto que esperemos no sea muy larga.
por Juan Carrizo. 7 Junio 2011 0:12h. · Categoría: Fútbol
Estos últimos meses no han sido desde luego los mejores para la historia del Albacete Balompié. El cúmulo de despropósitos de los últimos años ha terminado con la historia del club manchego en la Liga de Fútbol Profesional, al menos de momento. Ahora sólo nos queda rezar para que esto cambie, algo que de momento no parece que vaya a ocurrir.
El problema no va a ser que continúen los mismos dirigentes, el problema es que se sigan haciendo a salto de mata, dando bandazos y con la improvisación por bandera, algo que ha llevado al Alba a estar donde está.
Hace casi un mes que el club está descendido, por lo que uno quiere pensar que desde ese tiempo hasta ahora se ha firmado al nuevo director deportivo, o secretario técnico, como lo quieras nombrar, que ya se tiene claro el nombre del entrenador encargado de devolver al Alba a Segunda, sea Mario Simón, que va a ser que no, u otro nombre. Y que con esos dos nombres ya decididos ya se tienen vistos 10 ó 12 futbolistas que deben estampar su firma entre esta semana y la que viene, para empezar a generar una ilusión que de momento no se ve por ningún sitio. Todo lo que no sea eso significará que se ha estado perdiendo el tiempo y que esa ganancia que se podía tener la consumar tan pronto el descenso no ha sido aprovechada con lo que ahora, a correprisas, se pueden tomar decisiones precipitadas con tal de que haya algo con lo que contentar a una afición a la que será muy difícil recuperar, a no ser que se hagan las cosas bien y además que se sepan vender.
Finalizó una temporada horrible, con una plantilla horrible que se reforzó de forma horrible en el mercado invernal y que ha sido horriblemente dirigida por los tres técnicos que han pisado el banquillo manchego. Pueden cambiar “horrible” y sus derivados por “lamentable” o “penosa” o “desastrosa”…. cualquiera de estos calificativos definen lo que ha sido un año para olvidar.
Para que vamos a hablar de los jugadores, esos que no han dado el nivel apenas en los albores de la temporada y de los que después nunca más se supo. Hubo muchos a los que no se les podía pedir más. Nadie sabe porque se ficharon, lo que demostraron cuando saltaron al campo. Peor es lo de esos jugadores de los que se espera mucho y que han pasado con más pena que gloria por esta temporada, muchos de ellos señalados por la afición, pero no nos engañemos, porque tendrán su parte de culpa, pero ahí también hay que apuntar con el dedo al entrenador que los pone a jugar sabiendo que están fritos, que su forma física es lamentable, que su grado de implicación nulo y que su tiempo como futbolista ya ha pasado. Si un futbolista no está dando el rendimiento deseado pero sigue saltando al campo, ahí la culpa es del técnico que lo pone.
El partido del sábado, amén de que se ganó con la inestimable colaboración del colegiado Lesma López, sólo sirvió para las despedidas, porque de esta plantilla sólo van a quedar dos o tres futbolistas a lo sumo. Muchos tendrán ofertas de Segunda y otros, mejor que se vayan sin hacer mucho ruido.
Se cierra el telón a 21 años en la elite, con los profesionales, para volver a un pozo del que es muy complicado salir. Sólo haciendo las cosas muy bien y teniendo el apoyo de todos se podrá salir de ahí. Todo lo demás sólo servirá para un “más de lo mismo” de lo que yo, ciertamente, ya estoy pero que muy cansado.