El Blog de Juan Carrizo

Artículos de Abril, 2011

Frenazo en seco

Verza se echa las manos a la cabeza mientras camina hacia los vestuarios con el marcador al fondo señalando la derrota del Alba.El Alba sufrió un frenazo en seco en sus aspiraciones por seguir recortando diferencias con la salvación, que se ha vuelto a poner tremendamente complicada. Un Celta tremendamente mediocre se llevó los tres puntos del Carlos Belmonte ante la impotencia de un Albacete que mostró sus carencias y un más que evidente querer y no poder.

Como suele ocurrir en estos casos, a perro flaco todo son pulgas y al Alba, en la matinal dominical, le crecieron los enanos. Primero Fragoso se la tragó entera, después David Rodríguez se la llevó con la mano ante la permisibilidad arbitral  y el partido ya estaba cuesta arriba cuando todavía seguía entrando gente al Estadio.

A partir de ahí todo fue un querer y no poder, con continuos errores en la entrega, falta de movimiento en el ataque, incapacidad manifiesta del centro del campo, falta de ideas, nulidad absoluta en la estrategia y un sinfín de cosas de esas que se trabajan en la pretemporada y que a los técnicos de recambio, con la premura de la necesidad de resultados y el poco tiempo para trabajar, no pueden pulir como ellos quisieran.

Lo del Alba con la estrategia es de traca, porque ya no es que no salga bien, es que sus futbolistas no son capaces de levantar el balón. Uno no sabe si le pegan a un esférico reglamentario o es que se lo han cambiado por una sandía de cinco kilos. Es patético ver al equipo lanzar un córner o una falta en la frontal.

Con el paso de los minutos el Celta empezó a encontrarse cómodo dentro de sus evidentes limitaciones. Ya no es el equipo que jugaba de lujo durante la primera vuelta. Cualquier equipo con un poco más de acierto hubiera sido capaz de darle la vuelta al partido porque la defensa viguesa era un coladero que el Alba no supo aprovechar.

Tato no puede entender como el colegiado saca fuera del área una falta que se produce dos metros dentro.Amén de la impotencia propia siempre hay un árbitro que te termina de liquidar, algo a lo que estamos ya acostumbrados a ver cuando pitan a uno de los grandes de la categoría frente a uno de los que ocupan las últimas posiciones. Hubo varias jugadas polémicas, pero quizás la más clara fue una falta sobre Tato dos metros dentro del área que el colegiado sacó fuera. Otra vuelta de tuerca más. Esta temporada los arbitrajes, en general, están dejando mucho que desear y los nuevos colegiados están demostrando claramente que el nivel del arbitraje en España no está acorde a la categoría de sus competiciones.

Acabó el partido con el triunfo para el Celta, que no hizo nada para merecerlo y que simplemente supo aprovechar el enésimo regalo de la defensa manchega. Si echamos la cuenta de los goles encajados y los puntos perdidos por claro errores defensivos podemos entender porque el Cádiz está en Segunda B.

Mario Simón se desgañita ante la mirada del cuarto árbitro.Luego quiero pensar que Mario Simón no encuentra nada mejor con lo que jugar, porque aúnque en las dos anteriores jornadas se sacó algo positivo veo jugadores están para echarlos a los leones y que no se los coman. Entiendo que si Camacho, Núñez o Sousa siguen en el once titular es porque no hay nada mejor, porque si contamos los balones perdidos y dados al contrario entre los tres dejamos a los Reyes Magos sin trabajo.

La distancia vuelve a ser grande, pero no imposible de recortar, aunque queda una jornada menos y el mazazo de perder en casa es grande. Parece que la mala suerte se ceba con este equipo porque siempre que se toman medidas para que acuda más gente al campo y la afición responde llega otra decepción, para hurgar más en la herida de una hinchada que está, como su nombre indica, hinchada ya de tanta pelagra y tanto errores manifiestos de unos dirigentes que no han sabido estar a la altura.

Empacho de ‘clásico’ (La Tribuna, 12-04-11)

Todos los años se espera con ansiedad el duelo de los duelos, el siempre denominado partido del siglo, el clásico, el derbi por excelencia, el enfrentamiento entre el Real Madrid y el Barcelona.

Las circunstancias han querido que esta temporada vayamos a tener un auténtico empacho de clásico, pues en apenas 18 días ambos clubes se enfrentarán cuatro veces, una en Liga, otra en Copa y dos en la Liga de Campeones.

En lo que a la Liga se refiere, parece que el pescado está todo vendido, pues el Barcelona llega a este partido con ocho puntos de ventaja sobre el Real Madrid, con lo que un triunfo blanco dejaría la distancia en cinco puntos, una diferencia muy difícil de superar viendo la temporada que está realizando el equipo de Pep Guardiola.

Quizás por ello, Mourinho prefiere centrarse en las otras dos competiciones. Por una parte está la final de la Copa del Rey, una competición que, según los diarios deportivos de la capital, no tiene prestigio y está devaluada cuando el Madrid es eliminado por el Alcorcón de turno pero que toma un valor incalculable cuando los merengues se presentan en la gran final.

Luego tenemos la semifinal de la Champions. El capricho del bombo, vamos a pensarlo así, ha querido que los dos equipos españoles que quedaban en liza se tengan que enfrentar entre ellos, toda vez que resuelvan sin sobresaltos los encuentros de vuelta de cuartos de final que dejaron sentenciados en la ida con sendas goleadas sobre sus rivales.
Además, los cuatro encuentros serán en abierto, para que todos los puedan ver sin problemas. Vamos a tener clásico hasta en la sopa durante este mes de abril, donde no se hablará de otra cosa, como suele ser habitual.

El montante económico que moverán estos cuatro partidos será astronómico, y eso que serán en abierto, algo que los clubes tratan de evitar, al menos en lo que a la liga española se refiere. Quizás deberían Real Madrid y Barcelona dar ejemplo, pagar sus astronómicas deudas con Hacienda en lugar de exigir que no haya fútbol en abierto.

Es curioso que los clubes intenten hacerle un plante al Gobierno amenazando con una huelga si no se atienden sus peticiones cuando son los morosos más grandes de la historia de nuestro país. Hay que tener mucha cara para ir a reclamar al Gobierno cuando se le deben a Hacienda y Seguridad Social enormes cantidades de dinero. Hace poco leía por ahí que la deuda del fútbol español estaba cifrada en unos 3.500 millones de euros ¿y todavía tienen la jeta de ir a reclamar dinero?

En este país el fútbol, por tradición, ha tenido demasiada manga ancha y ya va siendo hora de que alguien le ponga freno. Se intenta con esas normativas sobre descensos si no se paga a jugadores y esas cosas, pero habría que ir un poco más adentro y evitar definitivamente el endeudamiento de los clubes con medidas tan simples como no permitir a un club inscribir jugadores mientras se mantengan deudas con Hacienda y Seguridad Social. De momento los planes de saneamiento, y van tres, no han servido absolutamente para nada. La deuda sigue creciendo y los clubes siguen pidiendo.    

Otro punto para la esperanza

Calle recoge el balón de la portería del Rayo tras el gol de Verza, con desesperación en los jugadores locales.El Albacete logró un sorprendente empate en casa del líder que dejó boquiabierto a más de uno. Lo que parecía una repetición de lo ocurrido en Gerona se tornó en una gran remontada que sirve para mantener vivas las esperazas de salvación. El equipo puso actitud, no se dio por vencido y creyó en sus posibilidades, algo que hacía mucho tiempo que estos jugadores no mostraban.

Hay que apuntar que el Rayo, con una total relajación, sobre todo en su defensa, contribuyó de manera especial a que el Alba le pudiera dar la vuelta al partido consiguiendo de una tacada tres goles, algo que no había logrado en las 32 jornadas anteriores que se habían disputado.

Mario Simón recibe la felicitación de Balboa.Algo tendrá que ver en esta nueva cara que está mostrando el equipo el técnico Mario Simón, al que están fortaleciendo los resultados que mantiene vivo a este equipo , aunque la realidad nos siga colocando una categoría más abajo. En la historia de la competición son muy pocos los que se han librado de la quema con la cantidad de puntos que lleva el Alba, pero las esperanzas están puestas en que no haya reacción ni en Tenerife ni el Salamanca y se pueda dar caza al Nástic, ahora a seis puntos y que en la penúltima jornada tiene, precisamente, que recibir al Albacete en el Nou Estadi, donde los manchegos se pueden jugar el 95% de su salvación.

Pero para llegar vivos y con opciones a esa penúltima jornada hay que seguir sumando, emulando a este Eibar que en la campaña 98-99 logró 21 puntos en las nueve últimas jornadas, con victoria en las seis últimas. Se salvó el equipo eibarrés, que tras la jornada 33 era penúltimo con 26 puntos y acabó quinto por la cola con 47, uno más que el cuarto, el Mallorca B, que en la jornada 33 sumaba 39 puntos.

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