El Blog de Juan Carrizo

Artículos de Enero, 2011

Dopaje, tolerancia cero (La Tribuna, 18-01-11)

Se está empezando una campaña contra el dopaje que posiblemente sólo tiene el objetivo de poner a la vista de todos que en España se lucha contra el doping, algo totalmente en entredicho tras los últimos acontecimientos que nos sitúan no sólo a la cabeza en casos de dopaje, sino que también en casos de tráfico de sustancias prohibidas y de excesivo descontrol. Hasta se ha llegado a apuntar por diferentes foros que es el principal motivo por el que nos quedamos sin Juegos Olímpicos.

El tema del dopaje es complicado, muy complicado, porque llega un momento que es difícil saber lo que es doping y lo que no. ¿Hasta donde llega lo permitido y lo no permitido? Porque ha llegado un momento en que ya se está sancionando y clasificando a gente que nunca ha dado positivo en un control antidoping, pero que aparece el cierta lista, o se ha encontrado una bolsa de sangre que podría ser suya o diferentes conjeturas que los apuntan con el dedo acusador. Pero, ¿si no han dado positivo en un control qué legitimidad existe para sancionarlos?

Luego habría que ver lo qué es doping y lo que no, porque resulta curioso meter en el mismo saco al que se toma un Frenadol o al que se mete clembuterol hasta por las orejas. Y ya no hablemos de sustancias que hace unos años eran permitidas y ahora aparecen en la lista de sustancias prohibidas, caso que vivimos en España con Perico Delgado y el Tour de Francia.

Son muchas cuestiones que resolver en algo donde siempre los médicos deportivos y los tramposos han ido por delante de los controladores. Aunque al final acaben pillando a los que se dopan, siempre aparecen nuevas técnicas, nuevas maneras de enmascarar los productos prohibidos. Empezaron a detectar las subidas excesivas del nivel de hematocrito en sangre y rápidamente se inventaron las autotransfusiones, es decir, sacarle sangre al atleta en condiciones de máxima oxigenación para después volvérsela a meter para conseguir una recuperación milagrosa de su condición física.

Luego también tenemos los deportes que están marcados por el dopaje, principalmente los individuales, mientras en los colectivos existe demasiada manga ancha.
Así, casos como el ciclismo y el atletismo están continuamente manchados con el dopaje, mientras que otros, como el fútbol, pasan inadvertidos aunque los médicos de unos y otros sean los mismos. Es la diferencia de negocio que mueven unos y otros, quizás, la que marca la severidad o no en los controles.

Ahora hablamos de tolerancia cero, cuando hace bien poco ha habido casos de atletas cazados y sancionados que luego han seguido cobrando suculentas subvenciones públicas o que sencillamente han sido cazados mientras se supone que estaban controlados en programados olímpicos en los que se supone que se exigiría el máximo rigor en este sentido.

Pues esto, que lo del doping tiene mucho que cortar, y que contar, pero a lo mejor no interesa.    

No jugó Sumy y se rompió la buena racha

Hacía tiempo que el Alba no jugaba con una clara referencia arriba, pero ahora hay que nutrirle de balones.Obviamente puede ser una de esas casualidades que tiene el fútbol, pero desde que Sumy apareció en el equipo titular el Albacete no perdía y la mala fortuna hizo que el viernes cayera lesionado en el entrenamiento. El mailense no jugó y el Alba perdió.

Lo curioso fue ver como Calderón apostó por muchos de los nuevos, moviendo un equipo que venía ganando y ahí está el resultado. La ausencia de Tato volvió a dejar en evidencia un ataque en el que Asen aparece con demasiadas cuentagotas y de nada vale meter a un Gluscevic que presentó buenas maneras si luego no le nutres de balones desde las bandas.

Como suele ocurrir, el Alba volvió a resucitar a un muerto y además lo hizo en el Carlos Belmonte, donde ya uno se aburre de sufrir una decepción tras otra. ¿Tanto cuesta hacer las cosas bien en casa? Parece que los entrenadores sólo saben jugar como visitantes, apañaditos atrás, agazapados, esperando la oportunidad y logrando el gol al final para llevarse los tres puntos. Se lo hizo el Alba al Numancia en Soria y se lo hizo el Nástic al Alba en el Belmonte.

Calderón tuvo otro de sus ‘ataques’ de entrenador y después volvió a equivocarse, por enésima vez, en los cambios.Una vez que Antonio Calderón dejó de tener la espada de Damocles sobre la cabeza volvió a tener uno de esos llamados ataques de entrenador. Movió al equipo y le salió mal. Además, nuevamente se demostró que con los cambios en las segundas partes no anda muy fino. Suele cargarla con demasiada frecuencia cuando tiene que mover el banquillo y son muchos los partidos en los que se han perdido puntos en la recta final con el equipo totalmente frito con lindezas como la de no dejar referencia arriba, demasiadas veces repetida.

Lo peor de todo es que siempre sufrimos las decepciones en casa, que es donde duele. Cuando se había conseguido llevar a algo más de gente la campo, aunque fuera regalando entradas, pues liquidamos la ilusión de la gente con un nuevo fiasco. Ganar podría haber enganchado a los que vinieron gratis e incluso haber movido la campaña de abonos de media temporada recuperada y que sirve para sumar. Pero nuevamente la decepción se apodera de nosotros y otra vez nos meten la cabeza en el pozo.

Obviamente la buena racha nos había colocado en situación casi privilegiada, pensando en que sería fácil sobrepasar la media de puntos necesaria para salvar la temporada al final de la primera vuelta. Ahora sólo se hará ganando en Huesca, algo complicado, porque con el empate nos quedaremos en los 24 puntos. De todas formas, tras once jornadas sin ganar, acabar la primera vuelta con 24 puntos sería todo un éxito.

A Rafael Candel le cambió la cara en apenas 90 minutos, como al resto de aficionados.Algunos ya andaban emocionados con la buena racha y mirando abiertamente los puestos de arriba, incluso desde el propio Consejo, pero la realidad es bien distinta. De todas formas, si a esta plantilla se les une Dady y Campano se podría decir que equipo hay para cosas mayores que para estar peleando por eludir el descenso, pero lo mismo o más podrían decir equipos como el Tenerife o el Recreativo, metidos ahí abajo.

Lo importante es seguir manteniendo la tranquilidad y esperar a que Antonio Calderón pueda contar con toda la plantilla, pues si sumamos a los que no están por lesión (Antonio López, Tarantino, Tato y Sousa) con los que han venido (Camacho, Songo’o, Adriá, Cherfa y Gluscevic) y los que pueden venir (Camacho y Dady) el técnico gaditano tendrá mimbres suficientes para mejorar ostensiblemente los resultados y la clasificación. Será una verdadera prueba de fuego para el míster, que ha podido lidiar con una plantilla tremendamente pusilánime para la primera vuelta y que tendrá otra completamente distinta para la segunda, con más calidad, más experiencia y, esperemos, que con más gol.

Las injusticias del fútbol (La Tribuna, 11-01-11)

Demasiadas veces estamos acostumbrados a sufrir las injusticias que se producen en el fútbol y ayer fue uno de esos días donde más que nunca España fue injustamente tratada en la macrogala de la FIFA. Finalizado un acto que nos dejó a todos muy mal sabor de boca la pregunta que se hacía toda España era que si no le dan el Balón de Oro a un español este año, ¿cuándo se lo van a dar?

Hasta el propio Messi puso cara de extrañado cuando su nombre salió a la palestra, seguramente porque en su corazón sabía que Iniesta o Xavi eran más merecedores del galardón, porque España había logrado un hito histórico en su fútbol con la consecución del Mundial, mientras que Argentina había defraudado y Messi no había brillado en la cita continental.

Se trata de dar el premio al jugador del año. Casi todo el mundo tiene claro que Messi es probablemente el mejor jugador del mundo, pero durante el 2010 seguramente fue superado por los españoles que brillaron en el Mundial, caso de Iniesta, con un gol que vale un título, y Xavi, que fue seguramente el auténtico motor de la selección, igual que lo es en el Barcelona. Puestos a ser sinceros, creo que Xavi Hernández era el gran merecedor de este trofeo, aunque el corazón tiraba para nuestro paisano, Andrés Iniesta.

Albacete y Fuentealbilla estaban deseosos de que el pequeño jugador fuera el Balón de Oro, redondeando un año magistral en todos los sentidos. Los rumores lo daban como ganador y la alegría estaba ya desatada esperando sólo la confirmación oficial, lo que no se produjo. Una gran injusticia para Xavi e Iniesta que el triunfador fuera Messi, aunque como compañeros seguro que lo celebran de igual manera, porque en este sentido el gran triunfador de la noche era el Barcelona y su Masía.

En lo que a entrenadores se refiere, la elección de Mourinho también nos dejó fríos, porque si con el galardón también se trata de inculcar valores, el portugués es el menos indicado para recibir premios, porque sobrepasa los límites de lo permitido con su habitual prepotencia, chulería y falta de respeto hacia todo el mundo, como se volvió a ver el pasado domingo en el partido del Real Madrid frente al Villarreal. Por muy buen entrenador que sea no debe ser ejemplo para nadie. Tanto Pep Guardiola como Vicente del Bosque se lo merecían mucho más por su forma de ser, por su trabajo con la cantera y por los logros a lo largo de su carrera, corta todavía en el caso del catalán.

Un sentimiento de injusticia e indignación me invade viendo cómo España, despojada hace bien poco de un Mundial que seguramente merecíamos organizar, ve ahora cómo estos galardones también se esfuman y dejan a nuestro fútbol sin el merecido reconocimiento tras ser campeones de Europa y campeones del Mundo.
En mi mente, Andrés Iniesta seguirá siendo el mejor y seguro que lo seguirá demostrando tanto en los campos de fútbol como en su vida personal, con o sin Balón de Oro.    

« Entradas Anteriores · Entradas Siguientes »
© 2008 by Juan Carrizo del Ramo