Es lo mismo pero no es igual (2ª parte)
El Albacete vuelve a las andadas tras encadenar su tercera derrota consecutiva, además frente a un rival directo. La vuelta a los puestos de descenso volverá a hacer sonar las alarmas y el entrenador volverá a estar en la picota, esta vez ya la mayoría de los refuerzos disponibles pero sin que se haya visto sobre el campo el supuesto plus que ofrecen los recién llegados.
El caso es que a principios de mes, tras ganarle al Córdoba, decía en un artículo del mismo nombre: Y es que, futbolísicamente hablando, el equipo no ha hecho nada del otro mundo para superar la mala racha y convertirla en buena. La diferencia está en el gol, si en lugar del rival lo metes tu, pues ganas el partido, así de simple y así de sencilla es la explicación que tiene este cambio.
Pues eso, que estamos en lo mismo. Jugamos igual de mal, peor si nos fijamos sólo en el último partido, pero la diferencia ahora es que el gol nos lo meten en lugar de meterlo nosotros. Lo mismo, pero al revés. Y es que es el sexto partido consecutivo que termina con 1-0, de los que tres han sido a favor y tres en contra.
El partido en Alcorcón fue de esos para olvidar. El equipo pareció no saltar al campo en el inicio, pues la primera parte fue casi un monólogo del Alcorcón, que tuvo ocasión para haberse ido con goleada al descanso. Entre Miguel, la defensa y la falta de puntería local, el 0-0 se mantuvo. El gol es muy difícil y nosotros somos tan chulos que nos desprendemos de un jugador que logró cuatro en la primera vuelta. No era Asen santo de mi devoción, por ciertos motivos, quizás por los mismos que en el vestuario tampoco se puso el grito en el cielo al enterarse de su marcha. Pero lo cierto es que andaba en sus números, un goleador de medio pelo que asegura ocho o nueve tantos por temporada. Estaba en su media, que cumplirá, o no, ahora como jugador del Recreativo. Los onubenses visitan el Belmonte en tres jornadas. ¿Se imaginan que nos ganan con gol de Asen? Pa vernos matao.
Volviendo a Alcorcón, un mal partido acabó con un mal resultado y nuevamente las malas sensaciones. ¿Quién mete un gol en este equipo? ¿Quién juega el balón en el centro del campo? ¿Por qué Calderón siempre hace esos cambios tan raros que nadie entiende? Muchas preguntas que nos llevan a preguntarnos si después de cambiar a un tercio de la plantilla el equipo realmente ha mejorado o necesitará un mes para acoplarse, tiempo que, obviamente, no se tiene.
Y por su fuera poco, resulta que el Alcorcón nos gana con un gol del único jugador albaceteño presente en el partido. Manda huevos, que diría Trillo, que un almanseño, Javi Hernández, perfore nuestra portería mientras en la plantilla del Alba no hay ni un sólo jugador nacido en Albacete. Que gran trabajo de cantera, que excelente porvenir les espera a nuestros alevines e infantiles, fuera del Alba, claro.
Recuerdo los tiempos en los que en la plantilla había cuatro o cinco jugadores de Albacete, pero ahora, nada de nada. Eso si, 44 fichajes en año y medio que lleva este Consejo de Administración. Y menos mal que estamos en un concurso de acreedores, que si no igual pulen a la plantilla entera y se fichan otros 25 en el mercado invernal. A veces uno piensa si es que es tan difícil esto del fútbol, aunque la respuesta creo que está en que si de principio se hicieran las cosas con coherencia y planificación no se llegaría a estos desbarajustes que no ayudan en nada a la estabilidad de una sociedad deportiva que lleva camino de convertirse en una obra de Jardiel Poncela.