El Blog de Juan Carrizo
Artículos de Diciembre, 2010
por Juan Carrizo. 13 Diciembre 2010 7:52h. · Categoría: Fútbol
Según el diccionario, definición de pusilánime: Falto de ánimo y valor para soportar las desgracias o hacer frente a grandes empresas. Leido esto, el Albacete Balompié es un equipo pusilánime y el domingo lo volvió a demostrar en un partido que tenía ganado y que perdió por su falta de ánimo y valor. Con la necesidad de los puntos, el 2-0, jugando en casa… el partido no se puede ir nunca y casi lo pierde el equipo de Calderón, que conforme pasan las jornadas pierde gran parte del crédito que tenía y, ciertamente, ya no se cuanto le quedará tras la undécima jornada sin ganar, que se dice pronto.
Y es que no toda la culpa habrá que echarla a los jugadores. El técnico, que habitualmente falla en los cambios, quizás porque no tiene mucho donde elegir, también tendrá su parte de culpa. Por ejemplo sabía que poner a jugar a Tarantino era sumamente arriesgado, por como estaba el jugador vasco muscularmente hablando, y además se tenía ya la experiencia de Antonio López. Pues Tarantino jugó y duro 15 minutos, lo normal. Ahora lo perdemos para cuatro o seis semanas, igual que Antonio López.
La salida de Sousa le dio incluso al equipo algo más de empaque, porque hasta el momento la presión no estaba sirviendo para nada, pero con los movimientos que provocó el cambio la situación mejoró ostensiblemente. Luego las cosas se estudían bien y por mucho que el Barcelona B tenga jugadores de Primera y toque el balón que da gusto verlo, el Alba fue superior en una gran fase del encuentro, en la que se marcaron dos goles y se pudieron conseguir dos más, más otros dos anulados por fuera de juego.
Luego llega el despiste habitual. Se le deja al Barcelona B llegar hasta la cocina y nos meten en todo el hocico. Entonces era el momento de parar el partido, de hacer cambios, de reforzar el centro del campo quizás, pero el Alba muestra en toda su plenitud que es un equipo pusilánime. Se duerme, de despista, se desajusta y deja al Barcelona B tocar el balón como “Perico por su casa”. Ni una falta táctica, ni una tarjeta, ni un atisbo de sangre en las venas. Y Calderón desojando la margarita con los cambios y cuando se decide a hacerlo, ya nos han metido el segundo y el partido se ha puesto de cara para un filial azulgrana que bien pudo ganar, de no aparecer la mano salvadora de Keylor Navas. Cuatro o cinco centrocampistas sobre el terreno de juego, y el que mejores pase mete a los delanteros resulta que es el portero. Lo de Keylor está más que bien, pero algo falla en la medular. Y si teníamos ahora un hombre con experiencia para darle empaque a esa importante zona del campo, lo tenemos que poner de central porque la plantilla está cogida con pinzas y al menor devaneo se desmorona cual pirámide naipes.
Y otra vez la decepción y otra vez los discursos de que esta plantilla está mejorando y puede ganarle a cualquiera y lo bien que se trabaja en los entrenamientos y bla, bla, bla, pero son ya once jornadas sin ganar. Se dilapidó la pequeña ventaja existente y cada jornada que pasa el Alba se encuentra un punto más lejos de la zona de permanencia. Empatando no vamos a ningún sitio y parece que lo de ganar no va con nosotros.
El problema era el gol, pues el domingo se metieron dos, pero no fueron suficientes. El problema es el equilibrio. Los partidos se puede ganar por 1-o, sólo hace falta meter uno y que no te metan ninguno. El problema es que por muy bien que defendamos (no sería el pasado domingo por los laterales) al final siempre nos meten uno, y eso obliga a tener que meter dos. Y el día que los metes, pues encajamas más de la cuenta. O sea, que no es cuestión de meter más o menos, es cuestión de equilibrio.
Un partido queda para terminar el año, frente a un Numancia que viene pletórico tras golear al Valladolid con un Barkero excepcional. Que quieren que les diga, el optimismo que tenía la pasada semana, en la que veía factible ganarle al Barcelona B, se quedó en el Carlos Belmonte y pocas posibilidades le veo yo a esta plantilla de pusilánimes de ganarle al Numancia en Los Pajaritos, sabiendo además que el Alba es uno de los peores equipos de la categoría como visitante. Que negro se ve todo.
por Juan Carrizo. 9 Diciembre 2010 5:49h. · Categoría: Fútbol
Los dirigentes de los clubes suelen ser personas cuyo único fin ha sido el de servir a la entidad. En el Alba la tradición nos dice que antes de convertirse en una Sociedad Anónima Deportiva era un club en el que sus dirigentes no sólo tenían el altruismo de trabajar de manera gratuita para la entidad sino que además se tenían que rascar el bolsillo para que la cosa no se fuera al garete y se pudiera mantener al club más representativo de la ciudad. Luego llegó la conversión del Albacete en una SAD y aquí los dirigentes ya no tienen que poner dinero de su bolsillo para pagar. Los ahora llamados consejeros no sacan su billetera para hacer frente a las nóminas de empleados, fichas de jugadores u otros gastos. Lo único que queda es su función a la hora de ceder su tiempo y conocimientos al servicio de la entidad.
Luego están los que confunden servir al club con servirse del club, lo que resulta reprobable, máxime en los momentos de dificultad económica que atraviesa la entidad. Y aún es peor cuando se va pregonando al viento una sarta de tonterías que, por mucho que se repitan, ya no habrá quién se las crea.
Rafael Candel desmontó el pasado jueves toda la gestión de su antecesor, Ubaldo González Garrote, con datos que están ahí, que no son interpretables ni inventados. Están en las cuentas del club y cualquier accionista puede comprobar dicha información.
El famoso plan financiero de Pedro Lomo, del que tanto se habló y del que algunos se encargan de seguir recordando, resultó ser un auténtico fiasco, por no decir que su inviabilidad cubría de enorme irresponsabilidad a ese Consejo que puso a la entidad en un constante estado de crispación y que entonces, y todavía ahora, sigue culpando al resto de la humanidad de ir en dirección contraria.
Pero Ubaldo González Garrote se dedica a seguir defendiendo lo indefendible, cuando lo que tenía que haber hecho era haber desaparecido del mapa, como han hecho otros ex presidentes, máxime después de lo desvelado por Candel en la Junta, donde se puso de manifiesto que la gestión de Ubaldo González estuvo marcada por ese uso y disfrute de su condición de presidente allá donde iba. Las cifras sobre los gastos de la tarjeta Visa del club utilizada por González Garrote, su factura del móvil y la utilización de un vehículo del club para su uso personal, según relató Rafael Candel, dejan a las claras que Ubaldo González Garrote llegó al Albacete a servirse de la entidad y que buen provecho saco, ya no sólo por lo que se gasto, sino porque también consiguió un puesto en la Real Federación Española de Fútbol donde poder seguir chupando del bote, que a la postre parece que es de lo que se trata.
Pero no se piensen que se le caerá la cara de vergüenza. Seguro que, con el cinismo que le caracteriza, seguirá defendiendo a capa y espada su esperpéntica gestión, aunque haya quedado demostrado que tiene mucho por lo que callar. Además no lo hará delante de los accionistas de la entidad, ni él ni los que fueron sus consejeros, después de la espantá que pegaron en la última Junta, donde todos recogieron sus acciones pero ninguno se presentó en el Casino Primitivo. Hace ya mucho tiempo que llegó la hora de pasar página pero son ellos, en especial González Garrote, los que siguen empeñados en que se hable de su nefasta y dañina gestión.
por Juan Carrizo. 7 Diciembre 2010 8:58h. · Categoría: Fútbol
No había tenido tiempo de escribir en el blog sobre la Junta de Accionistas de la pasada semana y ciertamente ya está casi todo dicho, al menos por mi parte, con mi artículo de opinión en La Tribuna que hoy se publica en el periódico y que mañana podrá leerse aquí, para los que todavía no lo hayan hecho y tengan interés.
La verdad es que por momentos me pareció una Junta de Accionistas de las de antes, en las que apenas había presencia en la sala, la mesa llevaba todo controlado y sólo aparecía algún que otro follonero en los ruegos y preguntas con cuestiones que, la mayoría de los casos, no iban a ninguna parte. Lo único que hizo diferente la Junta fue el demoledor discurso de Rafael Candel que dejó a la altura del betún a su antecesor en el cargo y, especialmente, a su maravilloso plan financiero.
Y lo hizo con datos, cifras, facturas, que luego dirán que están tergiversadas o lo que quieran, pero que ahí están. Curioso fue saber los gastos del anterior presidente, porque no me irán a decir que no es curioso, cuanto no sorprendente, gastarse 18.000 euros en móvil en dos años o pasar gastos al club por billetes de avión a Inglaterra o restaurantes en Bruselas, Lanzarote y Campello y no me digan que pagar con la tarjeta del club la compra en el supermercado ya se lleva la palma. Vamos, que lo pilla el desaparecido Berlanga y menudo peliculón que tenemos, a la altura de La Escopeta Nacional, por lo menos.
De todas formas creo que Candel se equivocó en los tiempos. Su discurso de apertura tendría que haber estado centrado en su gestión, que ciertamente era de lo que se trataba en la Junta, y seguro que habría tenido después tiempo de vomitar todo lo que llevaba dentro cuando algún acólito, aunque había pocos, hubiera sacado el hacha para criticar enalteciendo a los anteriores. De todas formas, no estaba de más desmontar de una vez por todas toda la sarta de mentiras en las que se había anclado el anterior Consejo y que alguno seguía defendiendo con su ya enfermiza fobia a los periodistas que contaron sus tropelías y que, si en algo pecaron, fue en defender a la entidad, incluso a los propios empleados, ante la sinrazón, los atropellos y la prepotencia.
Desmontado el plan financiero de Bandera Blanca, conocedores del cariño de Ubaldo González al club encarnado en su móvil y su tarjeta, ya va siendo hora de cerrar página y de centrarse en lo que nos preocupa, que no es otra cosa que el tema deportivo. Habrá que tener mucho ojo y acertar con los fichajes, porque sino igual ya no tendremos otra Junta de Accionistas en la que hablar de los Rolex de Contreras, el móvil de Ubaldo o los cuartos del muleto.
« Entradas Anteriores ·
Entradas Siguientes »