Esto parece otra cosa
Lo cierto es que, en lo que al resultado se refiere, las cosas se mantuvieron prácticamente igual, pero no me negarán que el Alba ofreció el sábado muchas más cosas que en compromisos precedentes, donde era imposible pensar que esta plantilla fuera capaz de ganar un partido. Frente al Xerez, el conjunto manchego mereció la victoria, la buscó y si no la consiguió es porque le faltó esa pizca de suerte que siempre suelen tener los equipos ganadores. En el caso del Alba, lo cierto es que además de faltar la suerte estuvo bastante esquiva, con un más que posible penalti sobre Kike Tortosa y alguna que otra jugada de peligro que el colegiado se preocupó de cortar y nadie se explica el por qué, como en la que Tato se quedaba sólo ante el portero.
El Alba ofreció compostura, temple, control y, sobre todo, tuvo muy claro a lo que estaba jugando. No hubo adornos, ni florituras, ni alardes. Se jugó como se pudo, pero se hizo sabiendo perfectamente lo que había que hacer para ganar el partido. Otras cosa es que no se consiguiese, para desesperación de unos y otros pues ya son nueve las jornadas sin ganar. Pero las sensaciones fueron muy distintas a anteriores partidos y se vieron cosas interesantes.
No todo fue bueno, porque son varios los jugadores que aportan poco y mal, lo que es un lastre demasiado grande para un equipo que juega con lo justo. Si para colmo de males se nos lesiona uno que quiere y puede. Es lo que tienen las malas rachas, que todo se vuelve en contra. Pedro Santa Cecilia sigue más despistado que una vaca en un garaje, Asen está frito y el Pipino Cuevas sigue sin entender que para jugar al fútbol de verdad hay que esforzarse, que los partidos de solteros contra casados se juegan en el campo de los veteranos. Tato volvió a demostrar que tiene que ser titular en este equipo y Sumy que es capaz de hacer en competición lo que ya vimos en pretemporada y que no había mostrado en sus nerviosas apariciones desde el banquillo. Tarantino rinde mucho más como central y Toni es mejor que Tarantino cuando decide irse hacia arriba. Kike está en un gran momento y Verza, cuando está centrado y quiere la pelota, es mucho más futbolista de lo que casi siempre demuestra.
Está claro que tenemos cosas que funcionan y cosas que no y ahora lo que hay que hacer es conseguir los remiendos necesarios en el mercado invernal para mejorar el rendimiento general y conseguir, al menos, que podamos pensar en positivo, algo que desde hace ya muchas jornadas no se consigue viendo cómo jugaba este equipo. Tato lo decía muy claro, hay que llegar vivos a la Navidad, porque sino….