Otro partido lamentable, y van cuatro consecutivos
Lamentable espectáculo el que nos ofrecieron Albacete y Girona en uno de los peores partidos de fútbol que se recuerdan. No diré el peor, porque son ya muchos años siguiendo al Albacete Balompié y ya nos tiene tan acostumbrados a estos espectáculos que seguro que en la hemeroteca encontramos alguno peor, aunque no será por mucho.
Lo que no encontraremos en la hemeroteca será un partido de liga con tan poca afluciencia de público desde que en 1990 el Queso Mecánico irrumpió en la Liga de Fútbol Profesional. Sólo 2.300 espectadores, según informó el club, acudieron al Belmonte y pienso yo si es que algún pitoniso no hizo antes la predicción de que el partido sería horrible y por eso muchos se quedaron en sus casas. La peor entrada que recuerdo data de la temporada 06-07, un partido que se jugó en miércoles en las vísperas de la Navidad, el 20 de diciembre, frente al Poli Eijdo. Entonces hubo algo más de 2.700 espectadores, con lo que la tarde del sábado superamos un nuevo récord negativo, demasiados ya en el último lustro, donde hemos ido de mal en peor.
Del partido que vamos a contar. Los que lo vieron intentarán olvidarlo cuanto antes. No había visto nunca a la afición abroncar al equipo como lo hicieron el sabado en el descanso. Esta vez no hubo espera hasta el final, en el descanso el respetable ya mostró su disconformidad con un equipo que ha perdido el alma, la identidad y, lo más importante, la capacidad para jugar al fútbol. Creo que sería imposible contar todas las pérdidas de balón que tuvo el partido. Entre uno y otro parecía un frontón, sin que el balón llegara a ninguna de las áreas y provocando el bostezo y la indignación.
Cambio de actitud, esperaba el técnico, y, como estaba anunciado, hubo cambio de sistema. Pues el cambio de actitud no lo vi por ningún sitio, porque los balones divididos seguían siendo para el contrario y con el cambio de sistema lo único que vi fue a un Albacete descolocado, sin capacidad de creación, sin bandas, sin llegada, sin delanteros… en definitiva, una ruina de equipo. Yo es lo que vi, por mucho que los jugadores salieran luego diciendo que se hizo un buen partido y que se controló al rival. Por Dios, como se puede decir eso después de rozar el ridículo, de regalar dos puntos y de mostrar nuevamente la misma impotencia que llevamos viendo en el último mes.
No me gustaron los cambios que hizo el entrenador. Vi jugadores que están pidiendo a gritos un banquillazo seguir siendo titulares, vi sentados a jugadores que, a mi entender, deberían ser titulares y vi jugadores cuya actitud deja bastante que desear. Quizás Calderón no tiene mucho más con lo que jugar, quizás todas esas dudas que había al principio sobre que la plantilla no estaba bien confeccionada y que quizás se habían “quedado cortos” es la pura realidad, y lo del Betis fue flor de un dia, puro espejismo. No quiero pensar eso, pero tras cuatro jornadas haciendo el peor fútbol que es ha visto por aquí últimamente, y de eso sabemos mucho los que seguimos al Alba, lo cierto es que se deberían empezar a poner en marcha las alarmas, antes de que sea peor, porque ya estamos a un punto del descenso y jugando como lo estamos haciendo últimamente, hay alguno que no se come los turrones, para desgracia de un club necesitado de un poco de tranquilidad pero que no acaba de dar con la tecla para conseguirla.
Otra jornada más el Alba nos dejó un mal sabor de boca, y sólo llevamos 10 jornadas disputadas, con lo que nos quedan 30. Esperemos que no sean de sufrimiento, porque, que quieren que les diga, uno ya está muy cansado de tanta pelagra, un año si y otro también, sea quien sea el presidente y se fiche a quien se fiche.