De momento, el Alba no despeja las dudas
El Albacete Balompié de la temporada 10-11 está generando muchas dudas, las propias de unos resultados que no llegan y, lo peor, que no se ve al equipo con capacidad para conseguirlos. Otra vez nos quedamos con un mal sabor de boca tras la derrota sufrida frente al Villarreal B, un equipo joven, sin experiencia, totalmente remozado respecto al de la temporada anterior y que encima afrontaba el choque con cinco o seis bajas importantes.
El caso es que el Alba volvió a mostrar una enorme impotencia en su capacidad ofensiva, lo que vuelve a dar al rival comodidad y tranquilidad a la hora de jugarte. Sin referencia arriba, el Villarreal B prontó tomó el mando del partido y, ante el naufragio del centro del campo manchego, que no termina de coger el sitio, fue madurando el choque hasta que llegó el gol que le dio la ventaja suficiente ante un rival que sólo ha sido capaz de marcar un tanto en los tres partidos oficiales que ha disputado.
Sólo la presencia en el campo del joven Alfredo y la necesidad imperiosa de tener que remontar el resultado adverso hizo que el Alba diera alguna sensación de estar vivo, pero no fue suficiente para repetir lo de Alcorcón y esta vez se consumó la derrota, que mantiene las dudas generadas por esta plantilla que mucho tiene que trabajar para, como mínimo, ofrecer otras sensaciones más positivas.
Debutó el paraguayo Cuevas saliendo desde el banquillo, pero necesita más tiempo, y habrá que ver de lo que es capaz el congoleño Kandol, pero lo del Albacete no parece que sea cosa de un jugador o dos. Por lo visto hasta ahora, lo que parece que necesita el Alba es otra pretemporada, en la que poder terminar de armar un equipo que hasta el momento no ha dado muestras de poder pasearse con solvencia por la siempre complicada Segunda División.
De todas formas no hay que hacer sonar las alarmas, pues todavía estamos en proceso de crecimiento y queda un mundo en una competición muy larga en la que siempre hay altibajos. No es extraño ver a un equipo metido en zona de descenso en la segunda jornada, que en la vigésima marcha líder indiscutible y a tres jornadas para el final se desinfla y termina en la mitad de la tabla. Es lo que tiene la liga de los tres puntos, que con 42 jornadas uno puede pasar una temporada sin agobios, pifiarla en las dos últimas jornadas y tener que luchar por el descenso.
Antonio Calderón tiene mucho trabajo por delante, y eliminados de la Copa, tendrá un poco más de respiro para poder desarrollarlo, porque si llegamos a elminar al Granada tendríamos que jugar otra vez el próximo miércoles y el tiempo quedaria reducido a la recuperación y preparación del siguiente choque. Sin Copa, Calderón ha programado una semana de mucho trabajo, sólo se descansa el domingo y el martes habrá doble sesión.
Los últimos fichajes deben acoplarse al equipo y el Alba debe empezar a funcionar cuanto antes, para que el terreno perdido no sea mucho y se pueda remontar con facilidad. Pero de momento habrá que mantener en cuarentena lo que puede hacer esta plantilla, porque como Cuevas y Kandol nos salgan ranas habrá que empezar a rezar con demasiada antelación. De momento que vayan pidiendo ración doble de flores para la Virgen de los Llanos de cara a la habitual ofrenda durante la Feria, pero parece que van a hacer falta.