Decepción en el Carlos Belmonte (La Tribuna, 31-08-10)
Arrancó una nueva temporada, la vigésimo primera consecutiva en la que el Alba está en la Liga de Fútbol Profesional y, como suele ser habitual, no empezó de la mejor manera posible, pues se empató en el Carlos Belmonte contra un Alcorcón recién ascendido y que mostró sus carencias a poco que el Alba le apretó las clavijas.
Atrás quedó un verano en el que la ilusión que se ha generado con el equipo manchego ha brillado por su ausencia. Incluso la campaña de abonos quedó insulsa tras la de la temporada pasada, de la que, para bien o para mal, se habló mucho, y eso siempre es publicidad para el Albacete Balompié.
La catarsis provocada por el gol de Iniesta, nuestro Iniesta, nos tuvo en una nube la mayor parte de las vacaciones. España es por fin campeona del mundo de fútbol y lo fue gracias a un gol de nuestro paisano, lo que celebramos un día, una semana e incluso un mes.
Pero entre los 40 grados a la sombra y los ecos del Mundial, como quien no quiere la cosa empezó a perfilarse el Alba de la temporada 10-11 y una buena noticia fue la contratación de un técnico que parece normal, que después de lo visto el año pasado ya resulta hasta extraño. El problema es que a Antonio Calderón se le ha dado un grupo de jugadores que seguramente se pueda quedar corto en calidad, a no ser que entre ayer y hoy se produzcan varios fichajes que cambien radicalmente la fisionomía de una plantilla confeccionada para sufrir, y mucho.
Eran demasiados los fichajes a realizar, una constante cada temporada que no beneficia en nada a la hora de realizar un proyecto a medio o largo plazo. Aquí sólo se mira lo inmediato y si nos sale mal, como ha pasado en los últimos años, pues borrón y plantilla nueva. Así, sinceramente, no creo que se deban hacer las cosas.
La confección de la plantilla ha vuelto a dejar al aire las carencias de un Consejo de Administración que todos acogimos con ilusión y entusiasmo, pero que conforme pasan los meses va caminando entre decepción y decepción, al menos en lo deportivo. De lo económico no hablamos, pues el club está metido en un proceso concursal y las noticias que salen de la entidad brillan por su ausencia. Parece que ya se le olvidó a Candel aquello de la transparencia y de tener informados a los aficionados de lo que pasa en el club más representativo de la provincia.
Poco a poco se le fue dando forma a la plantilla y rápidamente se notó que faltaba calidad arriba, y mucha. Los frustrados fichajes de Pachón e Ibrahima no han dejado al club en muy buen lugar y que se hable de puertas para dentro de que alguna de las incorporaciones no vale, un par de semanas antes de iniciarse el campeonato, nos indica que las cosas vuelven a no estar haciéndose bien.
Esperemos pues que lo del partido frente al Alcorcón sea un susto y este equipo sea capaz de ofrecer más, porque quedándonos con lo del domingo en el Belmonte, donde muchos aficionados salieron decepcionados, la supervivencia del Albacete en la Liga de Fútbol Profesional será, francamente, complicada.