por Juan Carrizo. 30 Agosto 2010 0:44h. · Categoría: Fútbol
El Albacete Balompié sumó un empate (1-1) en la visita del Alcorcón al Carlos Belmonte, en la primera jornada del campeonato, que dejó un sabor a decepción en muchos aficionados que durante el encuentro se cansaron de repetir “ya estamos como el año pasado” y, por algo sería.
El caso es que el Alba realizó una primera parte pésima, en la que quedaron al descubierto todas las carencias ofensivas de este equipo. El Alcorcón acabó jugando la primera mitad a sus anchas porque en el Alba no había ni tan siquiera nadie que adelantara algo su posición para fijar a la defensa de los madrileños. Con confianza, el Alcorcón se adelantó en el marcador y el desastre se cernía sobre un Carlos Belmonte atónito al ver lo poco que era capaz de ofrecer el equipo de esta nueva temporada. Que en la primera jornada empiecen ya a oirse silbidos para el equipo no es, sin duda, un buen augurio.
Menos mal que en la segunda parte salió Antonio López, se puso los galones y él solito cambio radicalmente la situación. Sus llegadas por la banda izquierda, haciendo muy buenas migas con Toni, dieron los primeros sustos a un Alcorcón al que el partido se le quedó grande en cuanto el Alba apretó lo dientes.
Todavía pegaron los madrileños un par de coletazos con los que podían haber sentenciado el choque y haberse llevado los tres puntos del Carlos Belmonte en su debut como equipo de Segunda División, pero no estuvieron finos y acabaron pagando su inexperiencia en la categoría y dejando muchas dudas sobre si serán capaces de competir en esta categoría, pues a las primeras de cambio se cagaron en los pantalones y dejaron que el Alba, liderado por Antonio López, lograra empatar la contienda.
Incluso en los minutos finales el Alba apretó buscando la victoria sobre un Alcorcón mermado numéricamente por la expulsión de Rueda y moralmente tras el gol del empate, resultado que finalmente puede calificarse como justo viendo como transcurrieron cada una de las partes.
La decepción en el Belmonte fue grande. Se esperaba más de este Alba, y más teniendo enfrente a un recién ascendido, pero lo cierto es lo único que se constató es que todo eso que se ha ido diciendo durante la pretemporada de que falta algo arriba, de que esta plantilla necesita más pólvora, de que falta punch, es totalmente cierto. Está por ver lo que puede ofrecer el paraguayo Cuevas y está claro que entre lunes y martes llegarán al menos dos jugadores más, pero el Alba dejó el domingo una clara sensación de que otra vez nos tocará pasar apuros para mantener la categoria.
De todas formas, sinceramente creo en el trabajo que puede hacer Antonio Calderón y que será capaz de sacarle el máximo rendimiento a lo poco que tiene, siempre que le dejen trabajar y que no se le revolucione el gallinero. Esto no ha hecho más que empezar y todavía queda mucha tela que cortar.
por Juan Carrizo. 25 Agosto 2010 16:21h. · Categoría: Fútbol
Arranca una nueva temporada y, así, a primera vista, me da en la nariz que volveremos a estar temblando en el alambre hasta última hora para salvar la categoría. De todas formas, tampoco nos llamemos a engaño, con nuestro presupuesto y nuestro número de abonados no podemos aspirar a mucho más, hay que ser realistas.
El caso es que los otrora deseados dirigentes no terminan de darle el punto que necesita este Albacete Balompié para dar un giro a estos últimos años de podredumbre deportiva. Candel y Palazón entonaron el mea culpa al finalizar la pasada temporada, lo mínimo que podían hacer tras los numerosos despropósitos de los que fueron protagonistas por ese pensar que era llegar y besar el santo, pero eso no sirve de nada si a continuación se siguen cometiendo más errores, algunos repetidos y otros nuevos.
Con su vuelta al club debieron pensar que todas las puertas se abrirían, las turbulentas aguas se calmarían, la afición regresaría la Estadio y el Alba volvería a soñar con estar entre los grandes, pero de momento, nada de nada. Recuerdo esas palabras de Candel, ya muy oídas de anteriores etapas, de que “hay que rodearse de profesionales”, y ahí la cagarón en su día y, posiblemente, la sigan cagando en algunos casos concretos.
La temporada anterior el Alba se pasó de revoluciones. Se quiso ir tan rápido que el motor gripó a las primeras vueltas con una clara equivocación en la elección del piloto (entrenador) y en los mecánicos (jugadores). Este año, pienso que se ha acertado con el piloto, Antonio Calderón, pero ahora el problema es saber si el coche que le han dejado lleva ruedas redondas o cuadradas y si los mecánicos son tan buenas personas como algunos dicen, aunque también deberían fijarse en si son buenos futbolistas, que eso también está por ver.
Como una imagen vale más que mil palabras, la que acompaña a este artículo lo dice todo; técnico y secretario técnico del Alba pensativos; y bien ese pensamiento que ronda sus cabezas podría ser ¿nos habremos quedado cortos?. El Alba ha confeccionado una plantilla barata, no podía ser de otra manera, metido en el concurso de acreedores, pero se han dejado algunos cabos sueltos que pueden traer complicaciones, principalmente en la delantera. Irse a Segunda B a fichar jugadores de medio pelo, que es lo que el Alba ha traído, plantea muchas dudas sobre lo que puede dar de sí esta plantilla. Además, el fichaje estrella es un paraguayo que con 30 años no había pisado Europa y, aunque hablen maravillas, también se puede leer en la Wikipedia: Jugador caracterizado por sus constantes polémicas en su desordenada vida privada. El que lo escribiera se quedaría descansando y a nosotros nos pone en duda el rendimiento que pueda dar este jugador, que ha pasado por tres equipos en el último año y medio y que el verano pasado probó en el fútbol holandés y en el alemán, y no le quisieron. A lo mejor en la Segunda División española ofrece un nivel espectacular y triunfa en el Alba, lo que sería bueno para todos, pero de momento lo pongo en cuarentena.
El caso es que hacer una plantilla empezando casi de cero es muy difícil, pero ya se ha visto en pretemporada que algunos de los fichajes no están dando el nivel que exige la Segunda División. En lo único que confío de inicio es en Antonio Calderón y en Paquito Ortiz, que me parecen dos profesionales que saben muy bien lo que llevan entre manos y parecen capaces de sacarle el 120% de rendimiento a esta plantilla; otra cosa es saber si estando al 120% de rendimiento esta plantilla puede pasar la temporada sin apuros. Como siempre, serán los resultados y las jornadas las que califiquen al Alba de esta campaña, pero mucho que temo que tendremos que vivir otro año de sufrimiento y miedo a perder la categoría. Ojala me equivoque.