La cantera siempre ha estado ahí (La Tribuna, 02-02-10)
Nadie puede negar que el Albacete Balompié es un club de cantera, quizás no tanto como otros tipo Athlétic de Bilbao, Osasuna o Barcelona, pero lo cierto es que habitualmente ha habido jugadores de la cantera en el primer equipo y son muchos los ingresos que el club ha obtenido a base de vender jugadores salidos de la Ciudad Deportiva.
Esta filosofía además es sumamente necesaria cuando tu economía, caso del Albacete, es la que es y la mayor parte de las opciones de supervivencia de la entidad pasan año tras año por conseguir vender lo que puedas, porque los ingresos son los que son y habitualmente no llegan para sufragar los gastos corrientes. Sólo hay que ver las cuentas año tras año para tenerlo claro.
Hace un par de años, en una entrevista al entonces seleccionador nacional sub-21 y ex entrenador del Albacete, Iñaki Sáez, le cuestionaba por la necesidad de tener un entrenador en el primer equipo comprometido con la cantera, y la respuesta fue que no era una cuestión del entrenador. «Es el club, sus dirigentes, los que tienen que tener esa vocación de contar con la cantera; el entrenador debe seguir la filosofía que le marca la entidad para la que trabaja». Ahí está muy claro que debe ser el club el que marque las premisas a los entrenadores, pero luego los dirigentes no le pueden hacer las alineaciones a los técnicos, que son los que tienen la sartén por el mango en ese sentido.
El caso es que a principio de temporada se habló mucho de que si la cantera del Alba pasaba por un mal momento, de que no había muchos mimbres y demás tonterías. Ahora Julián Rubio está demostrando que mimbres hay y que lo que hay que tener es valentía para darles salida a los chavales. Luego serán ellos los que dirán, en el campo, si valen o no valen.
Y es que muchas veces no se trata simplemente de un tema de calidad deportiva, de técnica o de habilidad con el balón. En el fútbol siempre hay otros valores a destacar, sobre todo cuando todo está tan profesionalizado y quizás es en la cantera donde puedes encontrar a chavales que, verdaderamente, se van a dejar la piel en el campo por unos colores, por una camiseta. Ahí tenemos el caso de Carletes, que renunció a fichar por el Villarreal y ahí está luchando contra las adversidades que le han venido en forma de lesiones por jugar con el Albacete.
La cantera siempre está ahí y seguro que con jugadores que puedan hacerlo igual o mejor que los profesionales de la primera plantilla porque, no nos engañemos, la verdadera calidad en una plantilla la dan siete u ocho futbolistas y el resto son del montón, donde muchas veces es más importante tener un buen padrino o representante que se sepa colocar que sus verdaderos argumentos deportivos.
Julián Rubio lo tiene claro y asume el riesgo de darle minutos a chavales que, a buen seguro, intentarán por todos los medios no defraudarle. Así es como se sacan frutos de la cantera, con un entrenador valiente. Lo demás son milongas.