El Blog de Juan Carrizo
Artículos de Abril, 2009
por Juan Carrizo. 29 Abril 2009 7:31h. · Categoría: Zona Press 08-09
El Albacete Balompié lleva viviendo en los dos últimos años la que posiblemente quedará como gestión más opaca y delirante en su historia. El esperpento continuo ha sido el modus operandi de un Consejo de Administración que desde el principio pensó que el club era suyo y solamente suyo.
Ellos, que tanto criticaron a los anteriores gestores por lo mismo, se aferran ahora al sillón de mando a pesar de que, aunque no lo quieran ver, su gestión ha sido contestada por accionistas, aficionados, medios de comunicación, sus propios empleados y hasta por el estamento judicial.
Se creen los dueños del cortijo y por eso será muy difícil despegarlos del sillón sin que la entidad sufra, que parece que es lo que menos les preocupa desde que entraron, pues casi todas sus actuaciones han llevado aparejado un deterioro importante del poco prestigio que pudiera tener el club. Ajenos totalmente al sentir del resto de los mortales, ellos seguirán pensando que están haciendo una gran gestión, que sus medidas restrictivas son aplaudidas por la masa y que la información sesgada, adulterada y falsa en muchos casos que vierten desde sus medios oficiales es lo poco que necesitan saber los aficionados, a los que se ha tratado, en muchos casos, de manipular para ponerlos en contra de todo el que no ha estado de acuerdo con su política trasnochada y más propia de otra época.
Dicen que no hay nada peor que un arrepentido, y parece que el todavía Consejo de Administración se ha encontrado con varios. Aunque les ha costado lo suyo dar el paso, al final se han quitado la venda de los ojos y se han dado cuenta de que no se puede ir en contra de todos y pensar que siempre se está en posesión de la verdad. Son precisamente los arrepentidos los que han conseguido lo que hasta ahora nadie había hecho, que los máximos accionistas del club hayan dado un puñetazo encima de la mesa y hayan dicho: «¡hasta aquí hemos llegado!».
Ya se les ha dicho que se vayan por las buenas, de forma pacífica, pero ellos, que tanto criticaron la forma de salir que tuvo el anterior Consejo, se agarrarán a la poltrona cual sanguijuela, y tensarán la cuerda hasta el límite, sin preocuparse realmente de lo que le pase al Albacete Balompié, porque por mucho que se hayan autoproclamado salvadores de la patria, parece que en su haber sólo está haber usado lo que dejaron los anteriores para tapar unos cuantos agujeros, porque ya me dirán de dónde han sacado el escaso dinero extra que han ingresado, sino de la venta de los jugadores que dejó el anterior Consejo, de la cantera que ya existía, de un nuevo contrato de derechos de televisión que se encontraron firmado al entrar y de una ampliación de capital que ha sido una de las mayores chapuzas que se han podido ver en el mundo del fútbol.
Si tuvieran vergüenza, humildad y algo de decencia dejarían paso a otra alternativa, que poco necesitará para hacerlo mínimamente mejor que ellos, pero como dudo mucho que la tengan, habrá que luchar para mandarlos a su casa, si el grupo opositor no se raja, así que todavía nos quedarán, al menos, un par de meses de sufrimiento, porque éstos son capaces de cerrar el chiringuito con tal de salirse con la suya.
por Juan Carrizo. 22 Abril 2009 8:20h. · Categoría: Zona Press 08-09
Si algún guionista busca material para una serie televisiva de abogados, en nuestra ciudad podría encontrar un auténtico filón, con un Albacete Balompié que lleva unas fechas generando más noticias en los tribunales que en los terrenos de juego. ¿Quien no recuerda Turno de Oficio, Ally Mc Beal o Juzgado de Guardia? La nueva serie podría llamarse Albacete Judicial.
El caso es que desde hace tiempo a los mandatarios de Alba se les ha olvidado cual es el «objeto del negocio», frase que dijo el ex presidente José Vicente García Palazón en una Junta de Accionistas. El Albacete Balompié es un club de fútbol, por lo que, en condiciones normales todo gira alrededor del deporte.
Pero el Albacete se ha convertido en un sainete propio de los hermanos Álvarez Quintero, una charlotada de club que se ha metido en una maraña judicial de la que creo que ni ellos mismos saben como van a salir y todo por el empeño tozudo de no pagarle ni un euro a César Ferrando. Ya se ha dicho por activa o por pasiva que el sueldo del técnico valenciano era desorbitado para un club como el Albacete, con una más que precaria situación económica, y que ese contrato de larga duración fue una losa a la hora de negociar la rescisión. El contrato era desorbitado, tanto en cantidad como en tiempo, pero ahí estaba, porque como sigan liando la cosa al final va a resultar que Ferrando no fue el entrenador del Alba, que todo fue un sueño y que ese contrato, que unas veces está y otras no, forma parte de nuestra imaginación. Y todo el mundo se pregunta ¿y no hubiera sido más fácil, y más lógico, negociar?
Se negocia para fichar un jugador, un entrenador, para romper un contrato, para ampliarlo, para hacer un traspaso e incluso, aunque esté feo decirlo, para comprar o vender un partido. Pero Ubaldo González quiere reinventar el sistema, quiere que, en vez de negociar, todo se resuelva en los juzgados. ¿Que no queremos a un jugador? Pues lo echamos y que nos denuncie, a ver si el juez estima que le pagamos menos de su ficha y nos ahorramos un dinero. Que buena medida para atraer jugadores; seguro que están todos deseando fichar por el Albacete.
Ponemos el grito en el cielo porque se le pagaba a los jugadores parte de los contratos a través de sociedades creadas en un paraíso fiscal. ¿Pero nadie le ha dicho a Ubaldo González, tanto que va por la Federación y por la Liga de Fútbol, que eso lo hacen la mayoría de clubes de fútbol de nuestro país? Parece que los dirigentes del Alba se han caído de un guindo.
Conforme pasen los acontecimientos al final veremos que César Ferrando no existe, que los últimos partidos de liga los va a jugar la Selección del Colegio de Abogados, entrenados por el Tío de la Vara, y que a los chavales de la Fundación, en lugar de enseñarles regates con el balón les van a enseñar como regatear en los juzgados, con recursos y contrarecursos que están provocando vergüenza ajena.
No me digan que consignar 30.000 euros cuando la sentencia dice claramente que hay que consignar 1.100.000 euros no es para mandarlos a ‘zurrir mierdas’ con un látigo. ¿Cual será el próximo capítulo de esta serie de abogados metidos a futboleros? ¿Por donde vendrá la próxima querella? ¿Nominarán a Ubaldo González para algún premio en la judicatura? Como decían en aquella famosa serie de humor… ¡Esto es, Enredo!
por Juan Carrizo. 14 Abril 2009 22:21h. · Categoría: Zona Press 08-09
El entrenador del Albacete Balompié, Juan Ignacio Martínez, volvió a salvar el pasado domingo un match-ball quizás impensable en un club con cordura en sus dirigentes, pero totalmente posible en un Alba esquizofrénico donde cualquier cosa puede pasar.
«No había ultimátum», se ha dicho. Pero lo cierto es que tras la última reunión del Consejo de Administración parecía claro que la destitución del técnico alicantino llegaría si el equipo volvía a perder en casa frente al Elche. No sabemos lo que hubiera pasado, porque al final el equipo ganó y alcanzó los 40 puntos, dejando a ocho la zona de descenso y encarrilando una permanencia que se había puesto en duda por un nuevo bache, el segundo importante de la temporada, que quizás no era para tanto.
El caso es que quedan 10 partidos y al Alba 10 puntos para alcanzar los 50, que parece que este año no serán ni necesarios conforme están los equipos de la zona de descenso. Obviamente no hay que descuidarse, pero la permanencia está a tiro de piedra y el objetivo de la temporada deportiva estaría cumplido.
El Alba no ha estado en puestos de descenso, pero parece que ya desde el principio la espada de Damocles pendía sobre la cabeza de Juan Ignacio Martínez, que cometió el gran pecado, seguramente, de no aceptar los consejos de las personas que, al parecer, más saben de fútbol en nuestro país, y quizás en el mundo entero, el vicepresidente Gonzalo Panadero y el director deportivo Máximo Hernández.
Lo extraño del caso es que los mismos que llevan casi desde que comenzó la temporada queriendo tirar a Juan Ignacio Martínez son los mismos que la temporada anterior consintieron a Quique Hernández llevar al equipo al más grande de los abismos de su historia moderna. Son los mismos que consintieron al técnico tener el peor arranque en la historia del Albacete y que ratificaron al mismo a pesar de que todo el mundo, incluido el propio Quique Hernández, pedía a gritos su destitución, como lo demuestran las veces que el también técnico alicantino presentó su dimisión.
Cierto es que Juan Ignacio Martínez nos deleita muchas veces con alineaciones sorprendentes, cambios de posición inexplicables y planteamientos que unas veces salen rematadamente mal y otras rematadamente bien. Pero los números están ahí y el Alba, con sus limitaciones, que son muchas, ha mantenido el tipo durante toda la temporada y ahora tiene la oportunidad de cumplir, en pocas jornadas, su objetivo deportivo.
Pues habrá que darle la enhorabuena a Juan Ignacio Martínez por cumplir dicho objetivo con una plantilla que empezó muy corta, que está descompensada en varias de sus líneas y que ha sustentado todo su juego ofensivo en un jugador clave, el brasileño Diego Costa, cuya actitud deja mucho que desear, pero al que nadie le puede discutir su enorme calidad y capacidad para desequilibrar los partidos.
Pero cuidado, que todavía quedan 10 jornadas y el Tío de la Vara sigue vigilante y dispuesto a crujir al técnico en cuanto se le presente la oportunidad.
Entradas Siguientes »