El Blog de Juan Carrizo
Artículos de Enero, 2009
por Juan Carrizo. 27 Enero 2009 23:13h. · Categoría: Zona Press 08-09
Hasta hace unas 10 temporadas la Segunda División estaba plagada de equipos filiales. Real Madrid, Atlético de Madrid, Málaga, Barcelona, Mallorca e incluso Athletic de Bilbao tuvieron a sus jóvenes promesas en la División de Plata.
Ahora sólo sobrevive uno, el del Sevilla, y no parece ser que vaya a ser por mucho tiempo viendo actualmente cómo está en la clasificación. Y es que la Segunda División ha aumentado su nivel considerablemente. Aunque el fútbol que se desarrolla no es comparable a la Primera División, sí que son numerosos los futbolistas que jugando en Segunda podrían estar perfectamente en la máxima categoría.
Hace unos cuantos años los candidatos a ascender eran los recién descendidos y apenas un par de conjuntos con el potencial para intentar estar arriba. Ahora cuando empieza la competición son una docena al menos los pretendientes para alcanzar la Primera División y la igualdad preside una competición diferente pero no menos atractiva.
Los filiales se han encontrado pues con una liga que no es para ellos. Los jóvenes jugadores tienen que terminar de formarse y quizás el marco no sea el idóneo, cuando además se encuentran huérfanos de afición.
Resulta patético, lamentable y penoso ver cómo en el último partido del Sevilla Atlético, disputado en una Ciudad Deportiva que no reúne las condiciones para estar en la Liga de Fútbol Profesional, apenas había 150 espectadores en sus ¿gradas? Con todos mis respetos, hay más gente siguiendo al Spórting La Gineta o al Albacer en la Regional Preferente castellano-manchega.
Es por ello que los filiales no tienen sitio en la Liga de Fútbol Profesional, porque perjudican a la competición ya que habitualmente, olvidados de la mano de su propio club, siempre mucho más preocupado de su primer equipo, tienen que jugar sus partidos en campos inapropiados, con el beneplácito de todo el mundo, menos de los rivales de turno, que se quejan sin obtener respuesta.
Qué pensarán los jugadores del Real Zaragoza, un equipo acostumbrado a jugar competiciones europeas, cuando les meten en un auténtico patatal, sin apenas gradas, sin apenas público, para disputar un partido que se supone profesional. Seguro que ni en esos partidos del inicio de la pretemporada en que se suele jugar frente a equipos de regional se han encontrado con tal esperpento.
Ahora le toca al Albacete Balompié medirse al Sevilla Atlético, en esa Ciudad Deportiva que no reúne las condiciones mínimas exigibles. Quizás por ahí venga el problema, porque no hay exigencias que quizás deberían exportarse de otros deportes. Campos de juego con unas mínimas condiciones e infraestructuras para celebrar partidos de categoría profesional deberían ser requisitos indispensables para estar en la Liga de Fútbol Profesional.
por Juan Carrizo. 20 Enero 2009 23:25h. · Categoría: Zona Press 08-09
A pesar de que el fútbol sigue acaparando todas las atenciones, ya sea a nivel nacional o local, no podemos dejar pasar la oportunidad de volver a hablar del CV Albacete, que ya nos tiene acostumbrados a sus éxitos deportivos a pesar de las limitaciones de un presupuesto ajustado y esta año además con graves problemas de liquidez debido al retraso que están llevando las subvenciones institucionales.
Así es la cruda realidad de un club cuyos resultados deportivos están a años luz del resto de equipos de la provincia y de la región, sólo es superado por el Balonmano Ciudad Real, que por otra parte recibe de la Junta una subvención con la que se cubriría todo el presupuesto del CV Albacete y aún sobraría dinero.
El caso es que el equipo albaceteño está en la antesala de algo grande, lo presiento. Con una plantilla justa en calidad, pero abundante en sacrificio, garra, lucha y entrega, el CV Albacete está liderando la Superliga sorprendiendo a propios y extraños. Chema Rodríguez ha sabido conjuntar un equipo cargado de juventud pero no exento de experiencia. Con la dificultad de mantener un mismo nivel de juego, el equipo suple esos altibajos con una dosis de carácter que lo ha llevado al liderato. Y así lo demuestran remontando partidos casi imposibles y logrando un gran número de triunfos en el quinto set, donde tener una buena condición física y mental es tremendamente fundamental.
Y el CV Albacete sigue paseando el nombre de nuestra ciudad por Europa, algo que parece dar completamente igual a estamentos públicos y privados. Y lo hace con el enorme esfuerzo de sacar dinero hasta debajo de las piedras para conseguir los billetes de avión necesarios para desplazarse a Hungría o Azerbaiján, porque las ayudas escasean para uno de los dos únicos equipos de nuestra región que participan en competiciones internacionales. A pesar de las dificultades y de la no menos complicación deportiva, el CV Albacete saca sus partidos adelante y tras ganar en Nyiregyhaza al Betonut húngaro por 2-3 en la ida, hoy martes tiene la oportunidad de confirmar con otro triunfo en el partido de vuelta en casa su pase a cuartos de final en la Challenge Cup.
Y en pocos días llegará la Copa de la Reina, que esta temporada se disputa en Menorca, concretamente en Ciudadela, y que se presenta sin un claro favorito al triunfo. Al CV Albacete le ha tocado medirse en cuartos de final al otrora todopoderoso Tenerife Marichal, pero el cuadro canario no es el mismo que estuvo durante 10 temporadas consecutivas adjudicándose la Copa. Ahora, con optimismo, se presenta para las albaceteñas la oportunidad de ganarla y rememorar aquel triunfo histórico de 1996, año en el que se hizo doblete.
Tengo buenas vibraciones con este equipo. Estoy convencido de que va a hacer algo grande y me gustaría especialmente por las personas que desde hace muchos años dedican su tiempo, su esfuerzo e incluso su dinero a que el CV Albacete vaya paseando con orgullo el nombre de nuestra ciudad por todo el viejo continente. Por eso en estos momentos siempre delicados en lo económico pero esperanzadores en lo deportivo es cuando la afición tiene que estar con el equipo. Los éxitos no vienen solos y cuantos más seamos, seguro que más lo disfrutamos y mejor nos lo pasamos.
por Juan Carrizo. 13 Enero 2009 22:23h. · Categoría: Zona Press 08-09
Son muchos los que dicen que en el fútbol ya está todo inventado y yo, ciertamente, así lo creo también. Además, en estos tiempos que corren, donde las noticias vuelan por la red y los entrenadores disponen de diferentes medios audiovisuales para estudiar a los rivales, eso de sorprender resulta altamente complicado.
Es la única explicación que encuentro cuando una y otra vez intento ponerle coherencia a los continuos cambios a los que nos ha habituado Juan Ignacio Martínez en el Albacete durante las últimas jornadas.
El técnico del Albacete nos sorprende partido tras partido, pero su equipo sigue jugando igual y obteniendo los mismos resultados. En casa puntúa con grandes dosis de fortuna y una fe tremenda y fuera de casa acaba perdiendo por esa fea costumbre que ha tomado el equipo de encajar gol en todos sus partidos.
En los años 60 se jugaba hasta con cinco delanteros y ahora llega el entrenador del Alba y se permite el lujo de salir sin ninguno. Pero es que el fútbol ha cambiado mucho, aunque el objetivo siga siendo el mismo, ganar. Antes, para ganar, se ponían más delanteros, para marcar más goles que el contrario, pero ahora se ponen más defensas, para evitar que el contrario marque y tu te encomiendas al divino a ver si en un contragolpe, un rebote o una desafortunada jugada del rival se mete un gol, aunque sea en propia puerta y así logras ganar el partido.
También está la moda de colocar a un central de lateral, y claro, pienso que vendrá muy bien para defender las acciones a balón parado, que tantos goles le está costando al Albacete, pero cuando ese central reconvertido a lateral se encuentra con jugadores que encaran y se van en velocidad, pues que te sacan los colores y se demuestra que la medida no es tan efectiva, sobre todo cuando tu portería sigue siendo un coladero, juegue quien juegue.
Pero lo verdaderamente preocupante es la dinámica en la que se ha metido el equipo, que en un par de jornadas puede verse metido en los puestos de descenso como no reaccione. Y quizás esa reacción lo que necesita son futbolistas, porque con el paso de las jornadas se ha demostrado que la plantilla del Alba no solo es corta, sino que también muy limitada. Las carencias afectan posiblemente a todos los puestos y quizás por ahí venga la locura del entrenador por encontrar la fórmula que le permita recuperar esa chispa del inicio de temporada.
Pero ahora los equipos ya están más hechos y los rivales tienen perfectamente estudiado el limitado juego del Albacete. Así, esa frescura de las primeras jornadas, cuando el Alba parecía jugar más que los rivales, ya se acabó y nos encontramos con un equipo que quiere pero que no puede.
Se ven detalles, hay muchos minutos de seguridad defensiva, hasta aparece la calidad, aunque sea de forma intermitente, pero al final, llega la derrota y se le empiezan a ver las orejas al lobo.