El Blog de Juan Carrizo

Artículos del día 20 Agosto 2008

Buenas vibraciones (La Tribuna, 19-08-08)

Igual que la temporada pasada ya se vislumbraba que íbamos a pasar muchos apuros, esta campaña las sensaciones son que, por lo menos, tenemos entrenador. Muchos fueron los nombres que salieron a la palestra para ocupar el banquillo del Albacete y menos mal que en el Consejo de Administración no todos comulgan con los todopoderosos Panadero Martínez y Máximo Hernández.

Hubo otros técnicos sobre la mesa, que no ilusionaban lo más mínimo, pero fueron rechazados. La apuesta por la gente de la casa, igual que pasara la temporada anterior, fue a su vez rechazada por los inmovilistas e incluso la osadía se cobró una víctima pues Gómez era el elegido y Toril iba como segundo, y ya se ha visto donde ha acabado Toril y Gómez no ha seguido el mismo camino porque todavía tiene un año de contrato y eliminarlo suponía un gasto tremendamente innecesario. Así las gasta este Consejo, como ya han comprobado demasiados trabajadores en poco más de un año que llevan en el cargo.

Al final el elegido para el banquillo es el alicantino Juan Ignacio Martínez al que ya comparo, en su justa medida, con dos técnicos de similar perfil que lograron triunfar con el Albacete Balompié, Benito Floro y César Ferrando. Los tres son levantinos, los tres han mantenido una trayectoria exitosa en categorías inferiores y han llegado al Albacete en complicada situación económica y deportiva.

De momento hemos visto un Juan Ignacio Martínez que no se casa con nadie, que lleva las ideas muy claras y que vive los partidos y los entrenamientos con mucha intensidad, vamos, lo mismo que Quique Hernández, que se pasaba media sesión en su vestuario y la otra media charlando amigablemente con Máximo Hernández y Panadero Martínez, sempiternos espectadores de los entrenamientos, lo que no gustaba a los jugadores, sobre todo por los comentarios, siempre sin tacto y muchas veces despectivos, que salían de la boca del vicepresidente deportivo.

Juan Ignacio promete y de momento ya estamos viendo un equipo que sabe a lo que juega y que a buen seguro que va a dar mucha guerra. Pero no podemos olvidar que todavía le faltan dos o tres fichajes que deben marcar las diferencias, sobre todo en la parte de arriba. El gol fue el caballo de batalla del año pasado y arriba se necesita algún veterano que aporte experiencia y, sobre todo, goles. Belencoso y Nkendo marchan bien en la pretemporada, pero serán insuficientes, sin saberse todavía lo que ocurrirá con el canterano César Díaz, al que marcaron como transferible.

El centro del campo, el auténtico motor del equipo, parece que se ha reforzado bien y sólo falta darle la puntilla a esta plantilla con un par de fichajes que consigan el equilibrio necesario en todas las líneas. El resto ya será trabajo de Juan Ignacio Martínez.

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