El Blog de Juan Carrizo
Artículos de Marzo, 2008
por Juan Carrizo. 31 Marzo 2008 17:53h. · Categoría: Fútbol
Son las cosas que tiene el fútbol. El Albacete hizo un buen partido en Málaga. Aguantó con nota el arreón malacitano de la primera parte y se aprovechó del disparate táctico organizado por Muñiz para dominar la segunda mitad pero su indolencia de cara al gol le privó de haberse llevado los tres puntos.
El empate hay que valorarlo, ya que son muy pocos los que han conseguido sumar esta temporada en La Rosaleda, pero realmente, y dada la precaria situación del conjunto manchego, el empate volvió a ser insuficiente, como ya ha pasado en otras ocasiones esta temporada. Es lo que tiene hacer una mala campaña, que cuesta muchísimo recuperar el terreno perdido.
El Alba empezó la jornada a tres puntos de distancia del quinto puesto, que marca la salvación, sumó un punto en Málaga, y la terminó a cuatro puntos de la permanencia. Manda huevos, que diría Trillo. Una jornada menos y un punto más. Otra vuelta más en la soga que aprieta el cuello de nuestro Albacete.
El problema del Alba volvió a ser el de siempre, la ausencia de gol. Por mucho que diga Máximo Hernández de que hay que trabajarlo el problema viene de raiz y es muy complicado de solucionar. La plantilla se hizo mal. Hay que recordar que se vendieron 25 goles, los que marcaron entre Calle, Parri y Biagini; y sus sustitutos, que podrían ser Calandria, Meyong Ze, Morán, Alustiza y Caggiano, llevan de momento siete. Las cuentas están claras.
El Albacete tuvo en Málaga hasta ocho ocasiones claras para haberse llevado el partido, pero ninguna se materializó. Mala puntería, flojera de piernas, exceso de responsabilidad. Lo cierto es que al Albacete le cuesta mucho marcar y esos goles que no mete se traducen en puntos que no suma y si no suma el descenso está cada vez más cerca.
Viendo el calendario está claro que la permanencia para el Albacete pasa por ganar en casa, lo que viendo como está transcurriendo la temporada no ayuda al optimismo. De los 15 partidos jugamos esta campaña en el Carlos Belmonte, el Alba sólo ha sido capaz de sumar 16 puntos, o sea, un 33% de los puntos en juego. Quedan seis partidos en casa, es decir, 18 puntos, y siguiendo la media, el Alba sumaria seis. Con ello, acumularia 37 puntos y tendría que sacar otros 12 ó 13 en los cinco encuentros que quedan fuera de casa, o sea, prácticamente ganarlos todos. No es por ser pesimista, pero los números están ahí y esto es lo que dicen.
Obviamente la dinámica puede cambiar, pero estamos en lo de siempre, hay que hacer en 11 partidos lo que no se ha hecho en los 31 anteriores. Nuevamente el domingo se presenta, pues, otro partido clave. El rival será el Sevilla Atlético, que está en la mitad alta de la tabla con el objetivo de la temporada cumplido. El problema ya no puede estar en la propia motivación de los jugadores del filial sevillista, sino que pronto empezarán a circular los maletines, otra cosa en lo que el Albacete está en clara desventaja. Dinero no hay, y no parece que los actuales consejeros estén por la labor de rascarse el bolsillo, pues ya quedaron en evidencia cuando los juveniles querían viajar un día antes a Velez-Málaga para jugar la final de la Copa del Rey -que luego ganaron- y tuvo que venir uno de fuera -de fuera del Consejo- a poner los 500 euros que faltaban para pagar el día más de autobús después de que la Fundación Auno hubiera puesto el dinero para el día extra de hotel (el resto de los gastos corría a cargo de la Federación).
Volviendo a lo nuestro, pues eso, que hay que ganar al Sevilla Atlético, porque una derrota e incluso un empate podría poner al Albacete contra las cuerdas, viendo como el resto de rivales, que están en la misma situación que tú, van sacando puntos y algunos como Las Palmas o el Rácing de Ferrol están consiguiendo una ventaja que aunque no sea grande, sí que es significativa. Y es que a veces parece que se nos olvida que el resto también juega. Aquí se hacen cuentas, se ven los puntos necesarios para salir del descenso, se habla de confianza, de que nos vamos a salvar. Pues lo mismo hacen y dicen en Jerez, en El Ejido, en Tarragona, en Vitoria, en Ferrol, en Las Palmas y en todas las ciudades donde sus equipos están implicados. Todos se ven capacitados para salvar la situación, pero al final cuatro descenderán a Segunda B.
Ganar o ganar, esta es la cuestión. A ver si responde la afición, pero la verdad es que resulta difícil motivar a la gente, casada de tantas penurias, astiada de tantos follones que han rodeado al Alba en los últimos tiempos. Sólo hay que ver cuando se pierde en casa, que cuando quedan cinco minutos la gente se levanta y se va, cuando lo normal es protestar, criticar y pedir explicaciones por lo que está pasando. La indiferencia de la afición, que hace ya tiempo que dio la espalda al equipo en gran medida, es evidente. ¿Donde están aquellos 10.000 aficionados que hace apenas tres años acudian al Carlos Bemonte?
Se han tomado algunas medidas, como abaratar las entradas, pero apenas han ido los abonados, que no superan los 5.000. Se han hecho llamamientos, llamadas de apoyo, pero han seguido acudiendo los mismos. Quizás habría que pensar un poco más, dar alguna vuelta más de tuerca a la situación y buscar la manera de que la gente vaya al campo, de que el equipo, en lugar de sentirse presionado, se sienta arropado, pero algo habrá que hacer para que este Alba no se nos vaya definitivante al pozo, y eso pasa por ganar este domingo al Sevilla Atlético.
por Juan Carrizo. 26 Marzo 2008 5:50h. · Categoría: Zona Press 07-08
Son ya incontables las veces que hemos hablado, en esta sección y en otras, de la precariedad que sufre el deporte de élite en Albacete por la falta de patrocinadores.
Es por ello regocijante y digno de elogio que de vez en cuando aparezca algún mecenas dispuesto a dejar dinero de su empresa para el deporte de Albacete siga brillando en lo más alto.
Conozco a José Luis García Navarro hace tiempo y he de decir que siempre se le ha visto su carácter altruista a la hora de apoyar y apadrinar proyectos deportivos de mucho interés.
Fue uno de los pocos que creyó en lo que a la postre ha sido uno de los acontecimientos deportivos más importantes para nuestra región, la cumbre de la I Expedición Castellano Manchega al Everest.
Ahora le vemos dando un paso adelante con el Club Voleibol Albacete, próximo a cumplir 25 años de historia y que ha sido uno de los referentes más importantes de nuestra región durante muchos años a nivel internacional. No en vano fue el primer club de Castilla La Mancha que participó en una competición europea.
La lucha de sus dirigentes por mantener el club a flote parecía que iba a terminar, con fatal desenlace. Cada vez son más los gastos y menos las ayudas. El final del club parecía estar cerca, pero parece que ahora se ha abierto un hilo de esperanza, y no sólo por el nuevo patrocinio de Auno Hábitat sino por las palabras que desprendió José Luis García Navarro, máximo responsable de esta empresa constructora en la presentación de dicho patrocinio.
He de decir que no veía a la presidenta Teresa Ruiz tan optimista desde hacía tiempo, y no era para menos.
Amén del dinero que Auno ingresará esta temporada, en torno a los 22.000 euros, lo más importante fue que García Navarro habló de suscribir un convenio para los próximos cuatro años, lo que significa aumentar los ingresos y empezar a ver la luz al final del túnel en cuanto a la continuidad de uno de los clubes más tradicionales y de mayor prestigio de nuestra ciudad.
El segundo apunte fue el interés de García Navarro por empujar a otros empresarios a unirse a esta iniciativa. Esto sí que es comprometerse en serio con el deporte de Albacete. «Aquí no me estoy gastando el dinero, estoy convencido de que estamos invirtiendo», dijo el dueño de Auno.
Y esto es precisamente lo que el deporte de Albacete lleva tanto tiempo diciendo, que el dinero que llega a los clubes es una inversión, porque la repercusión mediática es espectacular, aunque algunos no lo quieran ver o reconocer.
Las empresas de Albacete deben apoyar al deporte de Albacete porque hacerlo es ayudar al crecimiento de la ciudad, es invertir en la ciudad. Éste es el mensaje que los políticos deberían lanzar. No se trata de que el deporte de élite tenga que ser subvencionado por las instituciones, sino que desde Ayuntamiento, Diputación y Junta se empuje a los empresarios a apostar por el deporte.
Por ello hoy quiero darle mi más sincera enhorabuena a la empresa Auno Hábitat, a José Luis García Navarro y, sobre todo, al Club Voleibol Albacete.
por Juan Carrizo. 24 Marzo 2008 8:50h. · Categoría: Fútbol
Ya en los primeros días de septiembre algunos avisábamos de que la desmantelación del bloque y unos fichajes cargados de amiguismos y recomendados -Transparencia (La Tribuna, 01-09-07)- dejaban una plantilla que difícilmente podría asumir el reto de una nueva temporada. El tiempo y los resultados, como se decía, nos están dando tristemente la razón, prácticamente toda la temporada en puestos de descenso.
Hubo muchos momentos para mover ficha respecto a un banquillo que domingo tras domingo demostraba su impotencia para sacar la situación adelante, pero se miró para otro lado y costó mucho dar un paso al frente que no fue otro que un movimiento de piezas que, de momento, no ha conducido a ningún sitio. Más de lo mismo.
En octubre ya apareció el director deportivo, ahora entrenador, diciendo que en el mercado de invierno sería necesario reforzar un hombre por líneas, como mínimo. O sea, que mucho tiempo antes de abrirse el mercado invernal se tenía claro lo que necesitaba esta plantilla.
Llegó el mercado de invierno y donde dije digo digo Diego para firmar a tres argentinos que no son los “cuatro o cinco fichajes nacionales contrastados de la categoría” que anunciaba a bombo y platillo el presidente Ubaldo González en la Junta de Accionistas del mes de diciembre. El primero en llegar fue Alustiza, pero tardó casi un mes en jugar por aquello del transfer y parece haber resultado como la gaseosa, mucho gas de principio pero que ha perdido toda la fuerza con el paso de las jornadas.
Los otros, Caggiano y Buján, llegaron con el tiempo justo para inscribirlos, a finales de enero. Menos mal que en octubre ya se tenía claro lo que se quería. Al final, pues eso, tres argentinos. Tres meses después, la participación de Caggiano y Buján ha sido pobre y los últimos partidos los han seguido desde la grada, mientras el Albacete sigue mostrando una evidente falta de creación en el centro del campo y una enorme impotencia en su juego ofensivo.
Decía Víctor Espárrago, un pedazo de profesional que tuvimos la suerte de conocer en el Albacete Balompié como entrenador, que, a veces, lo barato sale caro y es precisamente lo que está pasando esta temporada con el club manchego, que ha querido comprar barato y le está saliendo muy caro. Por muy baratos que salieran Caggiano y Buján, al Albacete, de momento, le están saliendo muy caros y lo mismo ocurre con otros, como Alex Pérez, Fran Moreno, Cano e incluso Cañas, porque el jugador que no aporta nada, ya sea porque no tiene nada que aportar o porque no le dejan, es el jugador más caro de la plantilla. Ese dinero, por poco que esa, lo estás tirando a la basura.
De todas formas, no creo que los argentinos hayan sido tan baratos, porque aunque su ficha no sea alta, conociendo como se mueven las cosas al otro lado del charco, aquí habrán trincado, y bien, los representantes de los jugadores y, por supuesto, el encargado de recomendarlos, el tal Fernando Beade, hombre de confianza de Máximo Hernández que por mucho que nos quieran vender, es imposible que trabaje gratis y su buen pellizco se habrá llevado por recomendar al Albacete estas perlas cuyo rendimiento, dos meses después de su llegada, está todavía por ver.
Entradas Siguientes »