El Blog de Juan Carrizo

Seis jornadas para disfrutar (La Tribuna, 14-03-17)

El domingo disfruté con el partido del Arcos Albacete Basket. Y lo hice más allá de la victoria, que tanta falta hacía para dar un golpe de timón a la preocupante cuesta abajo que había cogido el equipo.

Disfruté porque a pesar de la mala racha, los malos resultados e incluso el mal juego, el Pabellón del Parque estaba lleno y cargado de optimismo. Quizás uno está mal acostumbrado a ese público resultadista, futbolístico, que sólo aparece en los triunfos y se volatiliza en las derrotas. Pues eso no pasa con el Albacete Basket, un buen síntoma de que el proyecto que empezó con ilusión y vive su primer bache se ha consolidado en el corazón de los albaceteños.

Disfruté al ver cómo el veterano Diego Fox sigue dando todo lo que tiene por esa camiseta verde que tendrán que retirar el día que decida dejarlo, que esperemos sea más tarde que pronto. Su presencia en la pista revoluciona el partido, levanta a la gente de sus asientos y carga de adrenalina a sus compañeros. Pocos son capaces de tener ese liderazgo y esa chispa como tiene el pibe.

Disfruté al ver cómo jugadores que están de paso, que llegaron el pasado verano y que seguramente el siguiente vestirán otra camiseta, tiran del carro a pesar de todo lo que ha pasado, las idas y venidas y la descomposición en la que parecía haber entrado la plantilla. Davis y Torres demuestran ser dos profesionales como la copa de un pino. Y qué decir de gran Nathanaelson; que sí, que es algo torpe con el balón en las manos, pero se lo deja todo en la cancha y lo vive de tal manera que si no fuera por ese color blanquecino que lo delata uno diría que es del barrio del Pilar en lugar de la lejana Islandia.

Y por último disfruté al ver la explosión, por fin, de dos chavales con un potencial enorme. Maldonado, al que se le tiene que quitar el miedo de mirar el aro, salió como perro de presa y realizó una labor de esas que no se ven en las estadísticas, pero aprecian los que saben de lo que va este deporte. Y qué decir de José Antonio Blázquez, con ese impresionante físico por explotar que apareció para liderar la remontada del Albacete Basket. Lo vimos correr el contragolpe, rebotear, asistir, penetrar y hasta se marcó un triple decisivo.

Y para colmo, el equipo ganó, que falta le hacía, pero, qué quieren que les diga, para mí fue lo menos importante. Seis jornadas nos quedan para disfrutar, habrá que aprovecharlas.

Odiosas comparaciones (La Tribuna, 07-03-17)

El pasado sábado, mientras iban cayendo las páginas del periódico, también caían los goles del FCBarcelona sobre el Celta de Vigo. Cada vez que nos acercábamos al monitor donde estaba puesto para ver la repetición de los goles aparecía Messi dibujando una diablura con el balón en los pies y el comentario era unánime. ¿Como se puede comparar a Messi y a Cristiano Ronaldo? Es curioso que ayer, durante el partido del Albacete B con el Guadalajara, un entrenador albaceteño me repetía la misma pregunta.

Y es que, sin que yo sea ni azulgrana ni madridista, debo reconocer que Messi está muy por encima de Ronaldo, siendo, como son, jugadores muy distintos y, por ello, de difícil comparación.

Cristiano Ronaldo es una fuerza de la naturaleza, y también del gimnasio. Es todo potencia, con un físico impresionante que le hace tener en el campo esa superioridad sobre los demás. Esa fuerza es la que le hace ser un jugador fuera de serie, pero sin lugar a dudas hay otros muchos jugadores en la misma liga española y por Europa, que se le asemejan mucho. Pero por mucha fuerza, potencia, velocidad y disparo que tenga Ronaldo, no es un jugador que habitualmente saque las castañas del fuego a su equipo cuando es necesario, que para eso está Sergio Ramos y su facilidad para meter la cabeza en el tiempo añadido igual que Llull acribilla con sus triples, a veces imposibles, el aro de sus rivales en la sección de baloncesto.

Messi es otra cosa. El argentino es un diablo con el balón en los pies y, cuando tiene el día, es sencillamente imparable. Su facilidad para driblar, encarar la portería y marcar hace que los demás parezcan ir a cámara lenta. Su presencia hace mejores a sus compañeros, algo que por ejemplo, Ronaldo, no consigue.

Por eso, porque son dos jugadores de características tan diferentes, es imposible comparar a Messi y a Ronaldo. Además, las comparaciones siempre son odiosas, igual que cuando se quiere comparar a Pelé con Maradona o Di Stéfano. Cada uno tuvo su idiosincracia, su momento y, en muchos casos, estuvieron avalados por los títulos de sus clubes o sus selecciones. No hay mejor futbolista del mundo o del siglo. Hay futbolistas, algunos de otra galaxia, y podemos regocijarnos que muchos estén en nuestra liga, para mayor disfrute.

Un Albacete muy fiable (La Tribuna, 28-02-17)

En las dos últimas jornadas el Albacete Balompié nos enseñó una nueva virtud que, entre las muchas que había mostrado hasta el momento, no terminada de encontrar. El equipo de José Manuel Aira había mostrado su potencial en ataque, su gran capacidad defensiva o su calidad para el manejo de la pelota en el centro del campo. Pero todavía había un punto que no se terminaba de mostrar en su conjunto, ser un equipo fiable.

Hemos visto al equipo sufrir frente a rivales que, teóricamente, no tenían que causar tantos problemas, hemos visto al equipo con problemas a la hora de recuperarse de algún mazazo en forma de gol o con dificultades para aguantar un resultado ante rivales cuyo único recurso, en muchos casos, era el pelotazo y tentetieso.

La temporada va camino de ser épica y de batir algún que otro récord. El Albacete era un líder sólido, con una buena ventaja sobre sus rivales, pero esos pequeños detalles que no terminaban de pulirse eran los dejaban algunas dudas respecto a lo complicado que serán los play off y lo importante que es llegar a ellos no sólo bien físicamente, sino que quizás es mucho más importante el aspecto mental.

Pues bien, tras las dos últimas jornadas ya podemos decir que el Albacete es un equipo fiable. Buscando en el diccionario, la definición de fiable tiene dos acepciones. Refiriéndose a personas dice: Que inspira confianza o es digno de ella. Y refiriéndose a cosa: Que inspira seguridad.

Las victorias sobre Sestao y Gernika nos hablan de un Albacete que inspira confianza y seguridad. Que sabe leer los partidos y dominarlos en el marcador, por muy adversas que sean las cosas. Siempre se ha dicho que la fe mueve montañas, y este Albacete, además de fiable, tiene mucha fe. José Manuel Aira se está mostrando como un entrenador tenaz, ambicioso y trabajar y lo más destacable es como es capaz de transmitirle todo eso a la plantilla, que a pesar de ser primera y con un margen considerable, sigue mejorando partido tras partido, porque tiene muy claro cuál es su objetivo y donde se la tendrá que jugar.

De todas formas esto es fútbol, o sea, que basta decir algo en voz alta para que de pronto todo cambie del día a la noche en un abrir y cerrar de ojos. Pero no veo yo, al menos por ahora, que este Albacete de Aira vaya a flojear.

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