El Blog de Juan Carrizo

De momento, el Alba no despeja las dudas

Kike camina cabizbajo hacia los vestuarios tras consumarse la derrota.El Albacete Balompié de la temporada 10-11 está generando muchas dudas, las propias de unos resultados que no llegan y, lo peor, que no se ve al equipo con capacidad para conseguirlos. Otra vez nos quedamos con un mal sabor de boca tras la derrota sufrida frente al Villarreal B, un equipo joven, sin experiencia, totalmente remozado respecto al de la temporada anterior y que encima afrontaba el choque con cinco o seis bajas importantes.

El caso es que el Alba volvió a mostrar una enorme impotencia en su capacidad ofensiva, lo que vuelve a dar al rival comodidad y tranquilidad  a la hora de jugarte. Sin referencia arriba, el Villarreal B prontó tomó el mando del partido y, ante el naufragio del centro del campo manchego, que no termina de coger el sitio,  fue madurando el choque hasta que llegó el gol que le dio la ventaja suficiente ante un rival que sólo ha sido capaz de marcar un tanto en los tres partidos oficiales que ha disputado.

Sólo la presencia en el campo del joven Alfredo y la necesidad imperiosa de tener que remontar el resultado adverso hizo que el Alba diera alguna sensación de estar vivo, pero no fue suficiente para repetir lo de Alcorcón y esta vez se consumó la derrota, que mantiene las dudas generadas por esta plantilla que mucho tiene que trabajar para, como mínimo, ofrecer otras sensaciones más positivas.

Debutó el paraguayo Cuevas saliendo desde el banquillo, pero necesita más tiempo, y habrá que ver de lo que es capaz el congoleño Kandol, pero lo del Albacete no parece que sea cosa de un jugador o dos. Por lo visto hasta ahora, lo que parece que necesita el Alba es otra pretemporada, en la que poder terminar de armar un equipo que hasta el momento no ha dado muestras de poder pasearse con solvencia por la siempre complicada Segunda División.

De todas formas no hay que hacer sonar las alarmas, pues todavía estamos en proceso de crecimiento y queda un mundo en una competición muy larga en la que siempre hay altibajos. No es extraño ver a un equipo metido en zona de descenso en la segunda jornada, que en la vigésima marcha líder indiscutible y a tres jornadas para el final se desinfla y termina en la mitad de la tabla. Es lo que tiene la liga de los tres puntos, que con 42 jornadas uno puede pasar una temporada sin agobios, pifiarla en las dos últimas jornadas y tener que luchar por el descenso.

Alfredo se tapa la cara con la camiseta tras estrellar su último remate en el travesañoAntonio Calderón tiene mucho trabajo por delante, y eliminados de la Copa, tendrá un poco más de respiro para poder desarrollarlo, porque si llegamos a elminar al Granada tendríamos que jugar otra vez el próximo miércoles y el tiempo quedaria reducido a la recuperación y preparación del siguiente choque. Sin Copa, Calderón ha programado una semana de mucho trabajo, sólo se descansa el domingo y el martes habrá doble sesión.

Los últimos fichajes deben acoplarse al equipo y el Alba debe empezar a funcionar cuanto antes, para que el terreno perdido no sea mucho y se pueda remontar con facilidad. Pero de momento habrá que mantener en cuarentena lo que puede hacer esta plantilla, porque como Cuevas y Kandol nos salgan ranas habrá que empezar a rezar con demasiada antelación. De momento que vayan pidiendo ración doble de flores para la Virgen de los Llanos de cara a la habitual ofrenda durante la Feria, pero parece que van a hacer falta.

No hay mal que por bien no venga

Geijo nos liquidó con dos goles de delantero centro, lo que nosotros no tenemos.El Albacete cayó eliminado de la Copa del Rey a las primeras de cambio. El Granada dio buena cuenta de los manchegos con dos goles de Geijo (0-2) en una nueva decepción en el Carlos Belmonte, y van dos en apenas cuatro días. Calderón cambió de cromos, pero el resultado fue el mismo, un equipo sin pólvora arriba y que a las primeras de cambio pierde el control del centro del campo y ya no lo vuelve a recuperar. Pero como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga y el Alba podrá centrarse ahora en la competición liguera y olvidarse de una Copa de  Rey que no está pensada para los equipos de Segunda División.

Cerrado el mercado de fichajes, el Albacete ha ido dando tumbos en las últimas semanas dejando mucho que desear en su parcela técnica. No se trata de poner nombres o cargos como máximos responsables de la situación, pero lo cierto es que la forma en la que el Alba ha confeccionado la plantilla es para pedir explicaciones y responsabilidades.

Está claro que no hay dinero y que el proceso concursal limita mucho el presupuesto, pero de ahí a fichar descartes de equipos de Segunda B y hacer completamente el ridículo en las últimas tres semanas, pues la cosa no cuadra. Siempre se ha fichado sin dinero y se ha conseguido traer mejores jugadores, pero es que hasta el último en llegar, cuando se esperaba un delantero de referencia con experiencia, pues ni es delantero centro y es un descarte del Cartagena. Está por ver todavía el rendimiento del paraguayo Cuevas, pero muy bueno tendrá que ser para que uno pueda mostrarse optimista tras lo visto inicialmente frente al Alcorcón y el Granada. Sigo confiando en el entrenador, pero sin herramientas para trabajar difícilmente podrá hacer encaje de bolillos con la plantilla que se ha confeccionado.

Pachón prefirió un Cádiz en Segunda B que un Albacete poco profesional en la negociación, el deseado Ibrahima nos dio con la puerta en las narices después de que el club anunciara con prisas un acuerdo con el Atlético de Madrid que no valió para nada, y para rematar la faena se trató de contratar a un guineano que nada más poner su nombre en un buscador de internet te aparecen suficientes datos como para desestimar su fichaje y mandar a paseo al que te lo recomendó.

Quique Pina trata de consolar a un Candel visiblemente afectado.Volviendo al partido de Copa en el Belmonte, el Granada volvió a sacarle los colores a un Albacete cuyo poder ofensivo brilla por su ausencia, pero que además hace aguas por donde todos pensábamos que el equipo estaba mejor armado, el centro del campo. Ritchie Kitoko nos dio un recital, mientras la grada empezó ya a mostrar su malestar. Que el equipo fuera despedido con una sonora pitada cuando sólo llevamos cuatro dias de competición y dos partidos oficiales dice a las claras que algo no se ha hecho bien.

Ahora el Consejo de Administración no podrá poner la excusa de que los anteriores se agarraron a la poltrona y hubo que echarlos a gorrazos en el tiempo de descuento, que también es cierto, pero este año han tenido todo el tiempo del mundo para hacer una plantilla nueva, que si bien no podría optar a ciertos jugadores por la falta de presupuesto, seguro que en el mercado había muchas cosas mejores que las que se han traído, que de momento no han demostrado nada de nada.

Queda todavía un mundo y habrá que confiar en el trabajo de Antonio Calderón, pero las primeras pinceladas que le hemos visto a este nuevo Albacete son como para echarse a temblar. El sábado toca una revalida frente a un Villarreal B venido a menos, al que le han quitado jugadores importantes y que, presumiblemente, será uno de los rivales más débiles de la competición, aunque a última hora se reforzaron con el danés Nicki Bille para paliar su falta de gol. Más allá del resultado, que sin duda será muy importante, el Alba debe empezar a dar otra imagen, una que de algunas esperanzas de que no todo será sufrir en una temporada que sólo acaba de empezar pero que de momento ya se vislumbra tremendamente complicada.

Decepción en el Carlos Belmonte (La Tribuna, 31-08-10)

Arrancó una nueva temporada, la vigésimo primera consecutiva en la que el Alba está en la Liga de Fútbol Profesional y, como suele ser habitual, no empezó de la mejor manera posible, pues se empató en el Carlos Belmonte contra un Alcorcón recién ascendido y que mostró sus carencias a poco que el Alba le apretó las clavijas.

Atrás quedó un verano en el que la ilusión que se ha generado con el equipo manchego ha brillado por su ausencia. Incluso la campaña de abonos quedó insulsa tras la de la temporada pasada, de la que, para bien o para mal, se habló mucho, y eso siempre es publicidad para el Albacete Balompié.

La catarsis provocada por el gol de Iniesta, nuestro Iniesta, nos tuvo en una nube la mayor parte de las vacaciones. España es por fin campeona del mundo de fútbol y lo fue gracias a un gol de nuestro paisano, lo que celebramos un día, una semana e incluso un mes.

Pero entre los 40 grados a la sombra y los ecos del Mundial, como quien no quiere la cosa empezó a perfilarse el Alba de la temporada 10-11 y una buena noticia fue la contratación de un técnico que parece normal, que después de lo visto el año pasado ya resulta hasta extraño. El problema es que a Antonio Calderón se le ha dado un grupo de jugadores que seguramente se pueda quedar corto en calidad, a no ser que entre ayer y hoy se produzcan varios fichajes que cambien radicalmente la fisionomía de una plantilla confeccionada para sufrir, y mucho.

Eran demasiados los fichajes a realizar, una constante cada temporada que no beneficia en nada a la hora de realizar un proyecto a medio o largo plazo. Aquí sólo se mira lo inmediato y si nos sale mal, como ha pasado en los últimos años, pues borrón y plantilla nueva. Así, sinceramente, no creo que se deban hacer las cosas.

La confección de la plantilla ha vuelto a dejar al aire las carencias de un Consejo de Administración que todos acogimos con ilusión y entusiasmo, pero que conforme pasan los meses va caminando entre decepción y decepción, al menos en lo deportivo. De lo económico no hablamos, pues el club está metido en un proceso concursal y las noticias que salen de la entidad brillan por su ausencia. Parece que ya se le olvidó a Candel aquello de la transparencia y de tener informados a los aficionados de lo que pasa en el club más representativo de la provincia.

Poco a poco se le fue dando forma a la plantilla y rápidamente se notó que faltaba calidad arriba, y mucha. Los frustrados fichajes de Pachón e Ibrahima no han dejado al club en muy buen lugar y que se hable de puertas para dentro de que alguna de las incorporaciones no vale, un par de semanas antes de iniciarse el campeonato, nos indica que las cosas vuelven a no estar haciéndose bien.

Esperemos pues que lo del partido frente al Alcorcón sea un susto y este equipo sea capaz de ofrecer más, porque quedándonos con lo del domingo en el Belmonte, donde muchos aficionados salieron decepcionados, la supervivencia del Albacete en la Liga de Fútbol Profesional será, francamente, complicada.    

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